01 Abril 2006 Seguir en 
Que la performance es un género artístico híbrido quedó nuevamente demostrado con el trabajo que anteanoche realizó en La Baulera la irlandesa Anne Seagrave. Música, video, danza, objetos, instalación y acción, sobre todo, dominaron en "Jamais vu", una obra que, como la autora misma aclara, "es un autorretrato no narrativo". La performance aparece -como es en realidad- contaminada por diferentes artes.
En una sala ambientada con velas ubicadas al ras del suelo, la artista -obviamente formada en la danza clásica- desarrolla una serie de movimientos, algunos de gran estilización y otros de impactante automatización, con los que construye un lenguaje corporal. Un lenguaje que habla, metafóricamente, de la femineidad, de los estereotipos con los que se identifica a la mujer, principalmente de aquellos cargados al ama de casa y a las tareas cotidianas en la vida en pareja.
En la sala, Seagrave, que trabaja desnuda -únicamente sus senos están cubiertos por un espejo rectangular-, exhibió determinados comportamientos en los que expresa dolor y angustia, a tono con sonidos minimalistas (también compuestos por ella). En algunas de sus acciones interactúa con las imágenes que se observan en el video (repeticiones de variaciones morfológicas de una fotografía), continuándolas o tomando distancia de ellas. Luego de la performance, la irlandesa contó a los espectadores que sus obras siempre parten de dibujos que boceta a partir de una idea.
En una sala ambientada con velas ubicadas al ras del suelo, la artista -obviamente formada en la danza clásica- desarrolla una serie de movimientos, algunos de gran estilización y otros de impactante automatización, con los que construye un lenguaje corporal. Un lenguaje que habla, metafóricamente, de la femineidad, de los estereotipos con los que se identifica a la mujer, principalmente de aquellos cargados al ama de casa y a las tareas cotidianas en la vida en pareja.
En la sala, Seagrave, que trabaja desnuda -únicamente sus senos están cubiertos por un espejo rectangular-, exhibió determinados comportamientos en los que expresa dolor y angustia, a tono con sonidos minimalistas (también compuestos por ella). En algunas de sus acciones interactúa con las imágenes que se observan en el video (repeticiones de variaciones morfológicas de una fotografía), continuándolas o tomando distancia de ellas. Luego de la performance, la irlandesa contó a los espectadores que sus obras siempre parten de dibujos que boceta a partir de una idea.







