Las miserias humanas

Por Juan Carlos Di Lullo. CAPOTE. VIOLENCIA CON escenas. SEXO sin escenas. COMPRENSION facil. CLASIFICACION muy buena.

01 Abril 2006

Truman Capote revolucionó el mundo literario en los años 60 con la aparición de la que, a la postre, sería su última novela. "A sangre fría" abrió el camino para el género de la "no ficción" al convertirse en el relato novelado de la historia de dos criminales que, a fines de la década del 50, asesinaron a escopetazos a los cuatro miembros de una familia en el estado norteamericano de Kansas. Capote demoró casi cuatro años para completar su tarea, y precisamente ese es el centro de la historia que relata el filme dirigido con sutileza y maestría por Bennet Miller. Apoyado en el antológico trabajo actoral de Philip Seymour Hoffman (pocas veces un Oscar cayó en tan buenas manos) y en los valiosos aportes del resto del elenco, el realizador arma el clima desde el primer fotograma. Con escasos movimientos de cámara, sin alardes de montaje y con planos del paisaje desolado sabiamente intercalados en el relato, Miller deja que Hoffman construya un personaje sin fisuras, pero al mismo tiempo relata con muy buen ritmo una historia que poco a poco va adquiriendo un clima opresivo hasta el desenlace. El dilema que asalta al escritor, atrapado entre la urgencia de concluir su trabajo y la corriente de simpatía que establece con uno de los asesinos, se convierte en una descarnada pintura de las flaquezas que esconde la naturaleza humana. No es un filme estrictamente biográfico, pero sirve para conocer a uno de los más importantes autores norteamericanos del siglo pasado. Y es una muy buena película.

EL HALLAZGO
El tono que el director imprime al relato, que remite a los filmes de la época en la que se desarrolla la acción.

LO IMPERDIBLE
La interpretación de Philip Seymour Hoffman del personaje central; una lección de actuación para la pantalla.

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