Tucumán, el emporio de los autos usados

En 2005 se patentaron 6.357 coches en la provincia. Los autos de alquiler en su gran mayoría tiene más de 10 años de existencia.

26 Marzo 2006
Una de las principales diferencias que percibe una persona que visita Tucumán respecto de otros distritos del país es el avanzado deterioro que presenta el parque automotor de nuestra provincia, principalmente de taxis y remises. Con unidades con no menos de 10 años de existencia y casi nulo mantenimiento, entre el 75% y el 80% de estos vehículos que circulan a diario ya perdió su vida útil. Gran responsable de esta situación es el congelamiento de las tarifas de estos servicios desde la crisis de 2001 a la fecha, que imposibilitó la renovación de los automotores. Pero también incide el hecho de que es difícil comprar un vehículo nuevo en Tucumán y el bajo nivel económico de amplios sectores sociales.
En los últimos años, nuestra provincia fue perdiendo paulatinamente su lugar en el mercado nacional de los 0 kilómetro, según un informe de la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara), al que accedió LA GACETA. En 1997, Tucumán participaba con un 2,92% en el total nacional de patentamiento de automóviles, porcentual que cayó a sólo un 1,65% en 2005. Esto significa que en 1997 se patentaron 413.631 unidades en todo el país, y 12.096 en Tucumán, mientras que en 2005 la marca fue de 385.804 en el orden nacional, y 6.357 en nuestra provincia. De poco parece haber servido la modificación de las alícuotas del impuesto a los Sellos, dispuesta en noviembre de 2004 por el gobernador José Alperovich, para evitar que los tucumanos compren autos nuevos en otras provincias. A través del decreto 4.271, se aplicó una alícuota equivalente al 3% en sellos para las adquisiciones en otros lugares de vehículos, lo que significó una dura carga para las terminales y para las concesionarias no inscriptas en Tucumán. "Lo que se generó con este tributo adicional es una especie de aduana interior y el beneficio para la provincia no es significativo", remarca el economista José Bercoff. Señala que el hecho de que la provincia pierda participación en el total país de las ventas anuales en los automotores 0 Km, "es otro indicador de que Tucumán ha venido sufriendo el empobrecimiento con más fuerza que otras provincias en los últimos 10 años, al menos". Entre los factores que inciden negativamente en la participación de la provincia en el mercado del automotor, Bercoff destaca el aumento de las compras de unidades en otras provincias, debido a la diferencia de costos, aun a pesar del impuesto. Precisamente, compradores habituales de vehículos 0 kilómetro aseguran que concretar una operación en Buenos Aires, por ejemplo, representa un ahorro de entre $ 1.000 y $ 3.000, según el modelo que se trate. Además, hay frecuentes quejas por las demoras que se producen en las entregas de estos rodados. Naúm Alperovich, presidente de la Cámara de Concesionarios Automotores de Tucumán, sostiene que a la larga es una complicación comprar un automóvil en otra provincia.
Más allá de los puntos de vista, la venta de autos 0 kilómetro puede ser un indicador interesante de la economía de Tucumán. "No es casualidad, ni tampoco es lo más grave, que la provincia tenga menos autos nuevos, si desde hace años ostenta el liderazgo en el porcentaje de personas por debajo de los límites de pobreza, y el mayor número de trabajadores informales, entre otras diversos carencias", remata el economista Franco Nanni.

No caben soluciones anticonstitucionales
Punto de vista por José Bercoff (economista - profesor de la Universidad Nacional de Tucumán)
Que la provincia pierda participación en el total país de las ventas anuales en los automotores 0 Km, es otro indicador de que Tucumán ha venido sufriendo el empobrecimiento con más fuerza que otras provincias en los últimos 10 años, al menos. Malos gobiernos y una actividad económica privada con graves dificultades durante varios años (azucarera, textil, comercial, entre otras), ahondaron los efectos de una crisis que afectó a todo el país, en especial desde 1998 y hasta 2002.
Además de la caída del poder adquisitivo de los tucumanos en general, hay otros factores que inciden negativamente en la participación de la provincia en el mercado del automotor. Entre esos factores puede llegar a ser importante la compra de unidades en otras provincias, debido a la diferencia de costos.
Pero, en este caso, la medida que se adoptó en noviembre de 2004, con el cambio de alícuotas (hasta el 3% del valor del rodado), para tratar de atacar la venta foránea, es decir que el auto se compre en otra provincia y luego se inscriba en Tucumán, es una medida inadecuada, anticonstitucional. Lo que se generó con este tributo adicional es una especie de aduana interior y el beneficio para la provincia no es significativo. Los que logran más rentabilidad al cambiarse las alícuotas que gravan las operaciones que vinculan a rodados, son los vendedores de Tucumán que pueden manejarse con ese margen del 3%, especulando con que el cliente no se irá a comprar su vehículo otra provincia. Pero, no sólo es grave que se vendan menos 0 Km en Tucumán, sino que la economía se vaya achicando cada vez más. Por eso, sería oportuno que el Gobierno revise como impacta el componente impositivo en la actividad privada en general.