“Nunca se habían formado filas para comprar entradas anticipadas”, dijo Rubén Sultane, el encargado de la rockería Draco, donde ayer a las 12 se pusieron a la venta las entradas para el show de Callejeros del 22 de abril.
Aunque con menos cantidad de seguidores de la banda, también empezó la venta en el club Central Córdoba (CC), donde se producirá el regreso del grupo a los escenarios tras la tragedia de Cromagnon.
Las filas empezaron a formarse desde las 9 en Córdoba 578, frente a Draco. “Vengo a sacar entradas para mí, para tres hermanos y para un amigo”, contó José Zamora, un estudiante de 18 años que fue el primero en conseguir sus boletos.
Detrás de él estaba Carlos Uriarte, que fue a sacar entradas para su hijo Emiliano, ya que no pudo hacerlo porque estaba en la Facultad. “Lo veo como un recital más, con la diferencia de que estos chicos vienen de una desgracia muy grande... pero tengo entendido que se tomaron todas las medidas de seguridad”, dijo el hombre.
“Estoy desde las ocho de la mañana porque me gusta mucho la música de ellos. Tienen que dejar que esta banda triunfe. Su regreso es lo más...”, dijo Romina Brito, de 19 años, que fue la primera que compró la entrada en CC.
Aunque an ambos lugares los jóvenes aseguraron que conocían al grupo desde antes de la tragedia de Cromagnon, algunos admitieron que llegaron a ella por ese episodio. “Ellos tienen todo el derecho a tocar aquí, más si la justicia no se los prohibió. Yo no los conocía hasta que pasó lo de crogmanon. Desgraciadamente es así, muchos los conocimos por eso, y de ahí empezamos a seguirlos”, contó Gabriel Vázquez, de 24 años.
Los chicos consultados por LA GACETA, así como los padres que los acompañaron, coincidieron en que no temen que se repita el incendio que costó la vida de 194 personas el 30 de diciembre de 2004. Muy pocos, además, vieron en vivo a Callejeros, dado que cuando se produjo la tragedia estaba empezando a surgir. “Yo los había visto en el Cosquín Rock de 2004, y me encantaron”, dijo José Zamora.