22 Marzo 2006 Seguir en 
¿Por qué no? Que a Callejeros les cabe alguna responsabilidad en la tragedia de Cromagnon no tiene discusión. Pero, hasta que la Justicia determine lo contrario, los músicos son inocentes. ¿Y si fueran encontrados culpables? ¿No podrían tocar en la cárcel, por ejemplo? Como artistas, más allá de las apreciaciones que cada uno puede hacer en torno de su música, tienen derecho a seguir expresándose. Y la gente puede ir a verlos, quedarse en la casa, o exteriorizar su bronca en la calle.
La posibilidad de que haya otra tragedia parece mínima, y no sólo para el caso de Callejeros o de Tucumán. Más motivos, entonces, para permitirles actuar en vivo, reencontrarse con sus seguidores y con los miles de curiosos que los descubrieron en las páginas de policiales, en otra exacerbación de la morbosidad tan característica de muchos argentinos. Los músicos, seguramente, necesitan también hablar con su gente, sin diarios ni cámaras enfrente, y transmitir lo que sienten y piensan sobre lo ocurrido.
Tucumán los recibirá, pero últimamente no trata de la misma manera a sus propios músicos, que no tienen lugares para tocar por las clausuras, y porque el público no siempre los acompaña.
La posibilidad de que haya otra tragedia parece mínima, y no sólo para el caso de Callejeros o de Tucumán. Más motivos, entonces, para permitirles actuar en vivo, reencontrarse con sus seguidores y con los miles de curiosos que los descubrieron en las páginas de policiales, en otra exacerbación de la morbosidad tan característica de muchos argentinos. Los músicos, seguramente, necesitan también hablar con su gente, sin diarios ni cámaras enfrente, y transmitir lo que sienten y piensan sobre lo ocurrido.
Tucumán los recibirá, pero últimamente no trata de la misma manera a sus propios músicos, que no tienen lugares para tocar por las clausuras, y porque el público no siempre los acompaña.









