Ursula Andress

Fue el símbolo sexual del cine de los años 60. Nunca pudo desprenderse de la imagen de mujer fatal. A los 70 años, está retirada de toda actividad artística.

La actriz suiza declaró hace poco que el mayor triunfo en su vida fue haber tenido “un hijo bellísimo”.
La actriz suiza declaró hace poco que el mayor triunfo en su vida fue haber tenido “un hijo bellísimo”.
19 Marzo 2006
Nadie puede dudar de que el ingreso a la fama de Ursula Andress se produjo exactamente en el momento en el que surgió de las aguas del mar, con una deslumbrante bikini blanca y un cuchillo en el cinto, en la primera película de lo que después se transformaría en una de las sagas más populares de la historia del cine: la de James Bond, el agente secreto 007. Una idea de la trascendencia que tuvo aquella fulminante aparición en “El satánico doctor No” puede darla el hecho de que la prenda que lució en aquella escena se vendió hace algunos años en 60.000 dólares a la cadena Planet Hollywood.
Ursula Andress había nacido en Berna, Suiza, el 19 de marzo de 1936. En plena juventud y dueña de una espléndida figura, empezó a abrirse paso en el mundo del cine durante un viaje a Italia. Allí participó en algunos filmes como “Las aventuras de Giácomo Casanova” o “Un americano en Roma”, a mediados de la década del 50. Su belleza pronto atrajo la atención de los productores, quienes le allanaron el camino para que probara fortuna en Hollywood.
 
En América
Las primeras experiencias en tierra californiana no tuvieron mucha repercusión artística, pero le permitieron a la actriz europea conocer y luego casarse con John Derek, quien posteriormente también contraería matrimonio con Linda Evans y con Bo Derek. En 1962 le llegó la gran oportunidad, al obtener el papel de Honey Rider y transformarse en la primera “Chica Bond”, toda una marca de fábrica en la industria del entretenimiento. La participación en “El satánico doctor No” convirtió inmediatamente a Ursula Andress en uno de los más grandes sex-symbols del cine de esos años.
La fama instantánea que consiguió gracias a este filme le permitió rodar una gran cantidad de títulos, siempre en el papel de la mujer irresistible. Así llegaron “El ídolo de Acapulco”, protagonizada por Elvis Presley y dirigida por Richard Thorpe; “Cuatro por Texas”, con Frank Sinatra y Dean Martin, bajo la dirección de Robert Aldrich; y la desopilante e innovadora “¿Qué pasa, Pussycat?”, con Peter Sellers y Peter O’Toole en los papeles centrales y dirección de Clive Donner. A mediados de la década del 60 actuó en un par de olvidables filmes dirigidos por su marido, John Derek, y se trasladó a Europa, donde alternó aciertos artísticos con realizaciones mediocres. Una de estas últimas fue “She, la diosa del fuego”, dirigida por Robert Day en 1965. En el mismo año protagonizó “La décima víctima”, de Elio Petri, y “Las tribulaciones de un chino en China”, junto a Jean-Paul Belmondo, bajo la dirección de Philippe de Broca. Y volvió a tomar contacto con el personaje de James Bond, esta vez en la dislocada parodia “Casino Royale”, filmada en 1967.

Vida sentimental
Para entonces Ursula ya se había separado de John Derek y, aunque nunca volvió a casarse, los rumores sobre sus parejas sentimentales se multiplicaban. Se le adjudicaron romances con Marlon Brando, Ryan O’Neal, Jean-Paul Belmondo o Alain Delon, entre otros; estas versiones divertían a la actriz, quien hace pocos años declaró con humor: “todos los hombres han sido mis novios”.
En los años 70, la actriz alternó su trabajo en el cine con sus apariciones en la televisión, hasta que en 1981 se retiró de los sets tras rodar “Furia de titanes”, dirigida por Desmond Davis. En ese filme puede verse al actor Harry Hamlin, conocido por su trabajo en la televisión. Con él mantuvo Ursula Andress una corta relación sentimental, en la que tuvo a su único hijo.
En la actualidad, la actriz suiza no realiza actividad artística alguna y ha declarado recientemente que su ocupación es atender el trabajo que le demandan sus casas de campo.

Amores con James Dean
Según el actor Dennis Hopper, que participó del filme “Rebelde sin causa”, Pier Angeli, el gran amor de James Dean, le pidió al actor que se casara con ella. Dean quiso esperar para ver cómo se desarrollaba su carrera; Hopper sostiene que Ursula Andress también le hizo a Dean una propuesta matrimonial, pero recibió la misma respuesta que su colega.








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