16 Marzo 2006 Seguir en 
BUENOS AIRES (Enviado Especial, Jorge Figueroa).- Cuando se encuentra promediando la Fiesta Nacional de Teatro, los organizadores del Instituto Nacional del Teatro y de la Secretaría de Cultura, ya dieron a conocer algunos números que ponen en duda si haberla hecho en Buenos Aires fue una decisión correcta.
Hasta ayer, alrededor de 4.000 espectadores habían asistido a las diferentes puestas. La cifra, no es relevante para esta ciudad, sobre todo si se tiene en cuenta que en las ediciones del festival que se hicieron en el interior, se llegó a números similares.
En las salas donde suben a escena las obras, mucha gente queda sin ingresar, ya que la capacidad no supera las 100 localidades. Además las salas están tan distantes entre sí, que prácticamente se torna imposible asistir a más de dos espectáculos en una misma jornada. A esto se debe agregar que, en varias oportunidades, se superponen en los horarios.
Hasta ayer, alrededor de 4.000 espectadores habían asistido a las diferentes puestas. La cifra, no es relevante para esta ciudad, sobre todo si se tiene en cuenta que en las ediciones del festival que se hicieron en el interior, se llegó a números similares.
En las salas donde suben a escena las obras, mucha gente queda sin ingresar, ya que la capacidad no supera las 100 localidades. Además las salas están tan distantes entre sí, que prácticamente se torna imposible asistir a más de dos espectáculos en una misma jornada. A esto se debe agregar que, en varias oportunidades, se superponen en los horarios.







