23 Febrero 2006 Seguir en 
En Tucumán, los ingenios azucareros concretaron el año pasado fuertes inversiones para reducir su consumo de gas, de manera de no necesitar tanto el fluido. El objetivo de los industriales de este sector es ir adaptando paulatinamente las calderas para que, en un futuro no muy lejano, la dependencia con el gas sea mínima.
“En el caso del ingenio La Florida, estamos instalando una nueva caldera que llevará a que nuestro consumo de gas sea prácticamente cero. Las inversiones que realizamos apuntan a que nuestra fábrica no dependa en absoluto del gas”, comentó a LA GACETA el presidente de la compañía azucarera Los Balcanes, Jorge Rocchia Ferro.
Este industrial fue uno de los pioneros en la racionalización del uso del gas en la provincia, incluso previo a que se desatara la crisis energética en el país. Hoy todos los ingenios tucumanos concretaron trabajos o proyectan realizarlos para eficientizar la molienda con bagazo.
En 2003, la actividad azucarera de nuestra provincia vio encenderse luces de alerta porque se descubrió que la capacidad de transporte del Gasoducto del Norte no era acorde con la demanda en plena zafra. Al año siguiente, las fábricas consiguieron un aporte de gas de El Bracho, que les permitió superar la crisis sin inconvenientes. En 2005, las industrias ya contaban con un mayor suministro, logrado por la ampliación del Gasoducto del Norte.
“En el caso del ingenio La Florida, estamos instalando una nueva caldera que llevará a que nuestro consumo de gas sea prácticamente cero. Las inversiones que realizamos apuntan a que nuestra fábrica no dependa en absoluto del gas”, comentó a LA GACETA el presidente de la compañía azucarera Los Balcanes, Jorge Rocchia Ferro.
Este industrial fue uno de los pioneros en la racionalización del uso del gas en la provincia, incluso previo a que se desatara la crisis energética en el país. Hoy todos los ingenios tucumanos concretaron trabajos o proyectan realizarlos para eficientizar la molienda con bagazo.
En 2003, la actividad azucarera de nuestra provincia vio encenderse luces de alerta porque se descubrió que la capacidad de transporte del Gasoducto del Norte no era acorde con la demanda en plena zafra. Al año siguiente, las fábricas consiguieron un aporte de gas de El Bracho, que les permitió superar la crisis sin inconvenientes. En 2005, las industrias ya contaban con un mayor suministro, logrado por la ampliación del Gasoducto del Norte.









