Del poder intuitivo

(De "Tu poder intuitivo", por Anthony Blake, Martínez Roca, Barcelona).

15 Agosto 2002
"Qué concepto tan curioso, el sexto sentido. Desde siempre, se les ha atribuido a las mujeres esta facultad, como si fuera un atributo exclusivo.
Intuición, cuánto misterio encierra esta palabra. Para algunos suena a raro, a sobrenatural, a paranormal. Otros desconfían totalmente de ella. Algunos recuerdan que, hace tiempo, cuando eran más jóvenes, les ocurrían a veces cosas raras; pensaban: va a ocurrir tal cosa, y ocurría.
Intuición, sexto sentido, buen olfato, ojo clínico, tener buena mano... Se trata de una misma idea, pero dependiendo de cuál de esas expresiones usemos, lo consideraremos una virtud o bien algo miedoso.
Y sin embargo, consiste en un proceso intelectual tan normal como puede ser leer, escuchar música, etc. Es una facultad de nuestra mente que se manifiesta sin previo aviso y, aparentemente sin puntos de referencia, llega a conclusiones contundentes.
Veamos qué dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua: ?Intuición: Conocimiento inmediato de una cosa sin razonamientos?.
Desde el punto de vista teológico, se define como visión beatífica, una de las maneras de llegar a conocer a Dios: el Susurro de los Angeles. En este sentido, intuición tiene el mismo significado que revelación, definida como ?verdad que supera las capacidades del intelecto?.
Ya en la antigua Grecia, algunas escuelas filosóficas dieron gran importancia a este concepto, como es el caso de Pitágoras y su escuela. Es también evidente la influencia de este concepto dentro de la filosofía cristiana.
En el estudio moderno de la intuición destacan tres nombres: Spinoza, Kant y Henri Bergson. Para Spinoza, la intuición es la forma más elevada de conocimiento que existe. Kant la concibe como la parte de una percepción que proporciona la mente por sí sola. Por último, para Bergson es la forma más pura de instinto.Forma elevada de conocimiento..., percepción por sí sola..., puro instinto... Llamémoslo como lo llamemos, qué médico o estudiante de medicina no daría lo que fuera por tener un buen ojo clínico; qué hombre de negocio no lo daría todo con tal de poseer buen olfato para los mismos...Agencias de creatividad y publicidad pagan sueldos altísimos a creativos con este don tan especial. En los deportes de estrategia es más útil la capacidad de adivinar, de suponer, que unos excelentes reflejos o unas buenas piernas. De un deportista, siempre se ha valorado más su capacidad intuitiva de saber cuándo atacar, cuándo desmarcarse, que otro tipo de atributos; para los boxeadores, la intuición del golpe que les va a lanzar el contrario le ha valido a más de un campeón mundial no perder el título.
Y sin salir de casa, ni que decir tiene que los toreros desarrollan mucho la intuición, por los motivos que conocemos sobradamente. Tengo la suerte de conocer a varios de ellos, y todos recuerdan que, en mil ocasiones, la percepción intuitiva de los movimientos del toro les ha librado de recibir más de una cornada".

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