CARTAS

15 Agosto 2002
LLUVIA DE CENIZAS
Todo habitante de la provincia tiene que resignarse a soportar, durante el período de la zafra, que toda superficie que toca o pisa se cubra del hollín que sale de las chimeneas de los ingenios y de la caña que se quema sin tener en cuenta que está prohibido. El hollín ensucia la casa y la ropa y, lo que es más grave, produce irritación en los ojos y provoca a veces conjuntivitis. Ningún organismo procedió a medir el porcentaje de la polución ambiental que aspiramos durante la zafra. Les pido a los responsables de los ingenios de la provincia que tomen conciencia de la situación y nos brinden una mejor calidad de vida. De cumplirse, no me cabe duda de que toda la comunidad les agradecerá.
Pedro Antonio Palermo
Mario Bravo 724
Banda del R. Salí-Tucumán

UNIVERSIDAD EN CRISIS
Oscuros presagios se ciernen sobre la Universidad argentina porque el Estado nacional, en quiebra, no cumple con los envíos presupuestarios establecidos. Sin abandonar la dura oposición a la malversación que se viene realizando, en perjuicio de los derechos más elementales del ciudadano, la coyuntura actual obliga a buscar estrategias de gerenciamiento y de salvataje. No parece quedar otra vía que la de solicitar el aporte solidario, y diría también justo, de una contribución de los alumnos universitarios, beneficiarios directos del sistema. Hasta ahora ellos han participado sólo en algunas unidades académicas del apoyo presupuestario, a diferencia de los profesores, investigadores y no docentes que sufrieron reducciones y ajustes varios. Pienso que un aporte de $10 por alumno no sería una erogación. Habida cuenta de que la UNT tiene 50.000 alumnos y suponiendo que el 50% estuviera en condiciones de aportar el ingreso mensual sería importante y, más importante aún, los logros que se alcanzarían. ¿Quién duda de la pérdida irreparable que significaría, no sólo para la comunidad universitaria, sino para la sociedad argentina, el derrumbe de lo que parece ser la única institución que aún nos representa como país civilizado? Y qué decir para los alumnos, su fin último y su razón de ser.
María Florencia Aráoz de Isas
Santa Fe 990
S.M. de Tucumán

VERGÜENZA
Siento vergüenza por estar representada -sin quererlo- por estos legisladores que de acuerdo de los comentarios se siguen enriqueciendo a costa de manejos oscuros en la provincia. Quisiera preguntarle a la legisladora Herrera qué es lo que le causa tanta gracia (amplia sonrisa en la foto del diario del 13/8); qué es lo que festeja, ¿será la impunidad? Con la situación que vivimos no creo que haya por qué sentirse feliz, ¿o sí? Por favor, basta de excesos. Cuidemos esta democracia que tanta sangre costó conseguir y los ciudadanos, recuerden a la hora de votar y no se dejen engañar con 50.000 puestos de trabajo. Busquemos a personas desinteresadas que quieran al país y sepamos castigar a través del sufragio. Quizás podamos llegar a tener una Argentina floreciente y en paz.
José Luis Armani
Pedro Villalba 300
Yerba Buena-Tucumán

PROFUNDA IMPRESION
Los escandalosos hechos (¿políticos o policiales?) de los últimos días han causado una profunda impresión en la ciudadanía, no porque sean nuevos o porque se desconozca su existencia. Lo que verdaderamente colma los límites razonables del estupor es la desvergüenza con que estos hechos son enfrentados por la clase política que les da origen. ¿Habrá algún límite en esta bochornosa decadencia moral que nos arrastra? ¿Algún político u "honorable" legislador involucrado sentirá en algún momento de su vida que hay que poner un límite? ¿Existirá aún algún resto de decoro que los impulse a reaccionar y a plantearse un cambio de conducta? Lo peor de todo es que se usan artificios legales, especies de tretas o artimañas jurídicas para defender lo indefendible. Probablemente sea verdad que una persona no pueda declarar en contra de su cónyuge, o que no se pueda pedir el desafuero de alguien que no tiene fueros, o que se difunda indebidamente un expediente que debió mantenerse en el secreto judicial, etcétera. Pero la magnitud y la gravedad de las cosas que se denuncian desde hace bastante tiempo, no debieran permitir que una persona con un mínimo de honra, salga por todos los medios a argumentar en su defensa utilizando tretas o ardides jurídicos. Porque estos señores deben saber que nadie les cree cuando se defienden con tanta habilidad, desviando la cuestión hacia aspectos formales o procedimientos secundarios. El fondo de la cuestión es que hay hechos graves de corrupción que no pueden ser ya disimulados ni tapados. Cualquier persona con un mínimo de delicadeza reflexionaría profundamente sobre su conducta futura frente a la comunidad a la que "representa".
Roberto Hurtado
larreina@sinectis.com

EL COMPROMISO
La noche del martes fui a la plaza Independencia a una manifestación para pedir la destitución del vicegobernador y de los legisladores. Viví un momento muy emotivo. Me di cuenta de que todavía existe gente que sabe expresarse en forma organizada y en paz. Estamos viviendo un momento histórico en que el pueblo, cansado de tanta injusticia, decidió levantarse y hacerse escuchar. Todos los jóvenes debemos formar parte de este movimiento. No debemos ver pasar la historia, sino empaparnos de ella, enarbolar las banderas de la Justicia y de la igualdad, luchar por nuestra educación y seguridad, construir juntos una sociedad en la caudal podamos convivir en paz y armonía.
Luciano M. Erazu
Alvarez Condarco 1.008
S.M. de Tucumán

LA VIOLENCIA
La violencia actual proviene de agudos vicios sin resolver. El delito es consecuencia de la carencia de un sentido en la vida. En los jóvenes crece porque la realidad del reducido futuro que se les ofrece, rebasa la fuerza con que pretenden imponerles normas que no son predicadas con ejemplos. Esa desigualdad de posibilidades genera no sólo su impotencia y descreimiento sino también fuertes resentimientos que los vuelven marginales. Resolver la violencia implica posibilitarles trabajo, educación, y orientar a que descubran que es posible otra forma de convivir, sin hipocresías ni engaños. Fundamentalmente, exige una transformación de valores y conductas, para que podamos dar ejemplo, y empecemos a edificar un mundo diferente.
Javier Astigarraga
astigarr@infovia.como.ar

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