09 Febrero 2006 Seguir en 
Washington.- La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, acusó hoy a Irán y A Siria de instigar las protestas musulmanas por las caricaturas de Mahoma publicadas en distintos medios europeos. "No tengo duda de que Irán y Siria han hecho un esfuerzo especial para inflamar estos sentimientos y los usaron para sus propios objetivos", dijo. También el presidente estadounidense, George W. Bush, se pronunció contra la violencia en los países islámicos, pero no responsabilizó específicamente a ningún país. Bush y el rey de Jordania, Abdallah II, hicieron un llamamiento conjunto a los gobiernos del mundo "para que frenen la escalada de violencia, sean respetuosos, protejan la propiedad y las vidas de los diplomáticos inocentes que sirven a sus países en el extranjero".
Pese a los esfuerzos que se vienen haciendo para calmar los ánimos, la aparición de nuevos dibujos de Mahoma reavivó el fuego. El semanario satírico francés "Charlie Hebdo" publicó una serie de caricaturas del profeta -entre ellas, las 12 divulgadas por el diario danés "Jyllands-Posten"-, que fueron el origen de la polémica. Según el editor de la revista, lo hizo por solidaridad y en defensa de la democracia. Diversas organizaciones musulmanas intentaron impedir la reproducción de estas viñetas, pero la Justicia francesa dijo que atender sus demandas habría significado atentar contra la ley de prensa de 1881.
El título
En su primera página, el "Charlie Hebdo" titula "Mahoma, abrumado por los integristas", e ilustra el artículo con un dibujo del profeta con las manos en la cabeza, mientras dice: "Es difícil ser amado por idiotas". Acto seguido, reproduce las 12 polémicas caricaturas y otras diferentes realizadas por los ilustradores de la revista, que representan al profeta musulmán pero también a símbolos de otras religiones. "No tenemos la intención de ofender a nadie y respetamos enormemente a los musulmanes; pero también creemos que la libertad de expresión debe defenderse y por eso publicamos las caricaturas", dijeron responsables del semanario. En pocas horas se agotaron los 400.000 ejemplares que imprimió para esta publicación el semanario, frente a los 140.000 que vende como media semanalmente a un precio de dos euros por unidad.
Sin embargo, el presidente de Francia, Jacques Chirac, calificó de provocación la decisión de la revista. "Todo lo que puede herir las convicciones del prójimo, en particular las creencias religiosas, debe evitarse. La libertad de expresión debe ejercerse con responsabilidad", pidió.
La oleada de furia, que prosiguió ayer en vastas regiones del mundo musulmán, ha dejado hasta ahora, al menos, 15 muertos. (Reuter-Télam-SNI-DPA)
Pese a los esfuerzos que se vienen haciendo para calmar los ánimos, la aparición de nuevos dibujos de Mahoma reavivó el fuego. El semanario satírico francés "Charlie Hebdo" publicó una serie de caricaturas del profeta -entre ellas, las 12 divulgadas por el diario danés "Jyllands-Posten"-, que fueron el origen de la polémica. Según el editor de la revista, lo hizo por solidaridad y en defensa de la democracia. Diversas organizaciones musulmanas intentaron impedir la reproducción de estas viñetas, pero la Justicia francesa dijo que atender sus demandas habría significado atentar contra la ley de prensa de 1881.
El título
En su primera página, el "Charlie Hebdo" titula "Mahoma, abrumado por los integristas", e ilustra el artículo con un dibujo del profeta con las manos en la cabeza, mientras dice: "Es difícil ser amado por idiotas". Acto seguido, reproduce las 12 polémicas caricaturas y otras diferentes realizadas por los ilustradores de la revista, que representan al profeta musulmán pero también a símbolos de otras religiones. "No tenemos la intención de ofender a nadie y respetamos enormemente a los musulmanes; pero también creemos que la libertad de expresión debe defenderse y por eso publicamos las caricaturas", dijeron responsables del semanario. En pocas horas se agotaron los 400.000 ejemplares que imprimió para esta publicación el semanario, frente a los 140.000 que vende como media semanalmente a un precio de dos euros por unidad.
Sin embargo, el presidente de Francia, Jacques Chirac, calificó de provocación la decisión de la revista. "Todo lo que puede herir las convicciones del prójimo, en particular las creencias religiosas, debe evitarse. La libertad de expresión debe ejercerse con responsabilidad", pidió.
La oleada de furia, que prosiguió ayer en vastas regiones del mundo musulmán, ha dejado hasta ahora, al menos, 15 muertos. (Reuter-Télam-SNI-DPA)







