14 Agosto 2002 Seguir en 
SAN PABLO.- Los mercados brasileños vivieron una nueva jornada de turbulencias, con los inversores y el sector financiero cada vez más preocupados por la posibilidad de que un opositor gane las elecciones de octubre y se haga cargo del gobierno a partir de 2003. La Bolsa de San Pablo cerró con una baja de 3%, mientras que el dólar osciló durante todo el día y llegó a aumentar un 3%, pero cerró a 3,2 reales, un 0,5% por encima de la clausura del lunes. Los principales papeles de la deuda, los C-Bonds, cayeron un 1,2% y se ubicaron a 51,38% de su valor nominal, mientras el riesgo país aumentó un 3% y cerró a 2.295 puntos básicos.
El paquete de ayuda financiera por U$S30.000 millones, concedido a Brasil por el Fondo Monetario Internacional (FMI), no calmó la inquietud de los inversores frente al proceso electoral. Desde que se anunció el entendimiento, la semana pasada, el real se devaluó un 9%. Según observadores, se está creando un clima de aversión a Brasil entre los inversores. Las actuales turbulencias se deben a una combinación de las advertencias de Moody?s, a rumores sobre encuestas y a rabia pura, dijeron.
El carácter condicional
La agencia Moody?s rebajó ayer la evaluación en moneda extranjera de los bancos brasileños, así como de la Petrobras, lo que provocó una presión a la baja de la Bolsa de San Pablo. Según Moody?s, aunque el auxilio del FMI ayudará a estabilizar la situación en el corto plazo, la naturaleza condicional del programa de ayuda deja un riesgo capaz de representar un desafío para la próxima administración. Hay un paquete del FMI, pero hay que pilotearlo. Si no se define cómo va a actuar el Banco Central, el mercado seguirá con tensiones, dijeron expertos.
Nada esperan de Serra
El Banco Central intervino ayer con al menos U$S50 millones que vendió en la plaza para tratar de frenar la suba de la moneda norteamericana. Los operadores no parecen resignarse a la posibilidad de que el socialista Luiz Inácio "Lula" da Silva o el ex ministro de Economía Ciro Gomes sean los sucesores de Fernando Henrique Cardoso, cuya política económica critican con firmeza tanto "Lula" como Gomes. El candidato oficialista, José Serra, favorito de inversores, operadores y consultoras, no consigue levantar en las encuestas y los principales analistas ya lo dan prácticamente afuera de una eventual segunda vuelta. Pese a ello, Serra confía que la semana próxima será decisiva para sus posibilidades. (AFP)
El paquete de ayuda financiera por U$S30.000 millones, concedido a Brasil por el Fondo Monetario Internacional (FMI), no calmó la inquietud de los inversores frente al proceso electoral. Desde que se anunció el entendimiento, la semana pasada, el real se devaluó un 9%. Según observadores, se está creando un clima de aversión a Brasil entre los inversores. Las actuales turbulencias se deben a una combinación de las advertencias de Moody?s, a rumores sobre encuestas y a rabia pura, dijeron.
El carácter condicional
La agencia Moody?s rebajó ayer la evaluación en moneda extranjera de los bancos brasileños, así como de la Petrobras, lo que provocó una presión a la baja de la Bolsa de San Pablo. Según Moody?s, aunque el auxilio del FMI ayudará a estabilizar la situación en el corto plazo, la naturaleza condicional del programa de ayuda deja un riesgo capaz de representar un desafío para la próxima administración. Hay un paquete del FMI, pero hay que pilotearlo. Si no se define cómo va a actuar el Banco Central, el mercado seguirá con tensiones, dijeron expertos.
Nada esperan de Serra
El Banco Central intervino ayer con al menos U$S50 millones que vendió en la plaza para tratar de frenar la suba de la moneda norteamericana. Los operadores no parecen resignarse a la posibilidad de que el socialista Luiz Inácio "Lula" da Silva o el ex ministro de Economía Ciro Gomes sean los sucesores de Fernando Henrique Cardoso, cuya política económica critican con firmeza tanto "Lula" como Gomes. El candidato oficialista, José Serra, favorito de inversores, operadores y consultoras, no consigue levantar en las encuestas y los principales analistas ya lo dan prácticamente afuera de una eventual segunda vuelta. Pese a ello, Serra confía que la semana próxima será decisiva para sus posibilidades. (AFP)







