13 Agosto 2002 Seguir en 
PRAGA.- Las fuertes lluvias que azotan desde hace días gran parte del centro y este de Europa han provocado ya decenas de muertos y miles de damnificados debido a las inundaciones en numerosas ciudades y pueblos.
En la República Checa, la policía se vio obligada el martes a evacuar el centro histórico de Praga ante la crecida de las aguas que alcanzó niveles que no se habían visto en los últimos cien años, destruyendo casas, comercios y hoteles.
Los municipios del sur de la república han quedado inundados y al menos siete personas murieron. Pero los expertos dijeron que lo peor estaba aún por llegar.
En Austria, siete personas murieron a consecuencia del desbordamiento de los ríos como consecuencia de las lluvias torrenciales que han inundado ciudades y pueblos, y han dañado carreteras y vías férreas.
Los meteorólogos dijeron el martes que durante los últimos días Austria había sufrido las peores lluvias desde hace 100 años.
Las lluvias torrenciales también han afectado a Alemania, y las inundaciones en Rusia han matado a docenas de personas, elevando el balance mortal por las tormentas europeas a más de 70 en una semana.
Tres personas han muerto en una fuerte tormenta en Rumania. Una madre y un bebé murieron y otras cuatro personas resultaron heridas cuando una casa se derrumbó por violentos vientos que también volcaron un autobús que llevaba a personal militar, matando al conductor.
Las tormentas de lluvia que están causando algunas de las peores inundaciones en Europa en varias décadas podrían fortalecer la posición de los ecologistas del continente, en momentos en que se preparan para dar la batalla en la Cumbre para la Tierra, que se celebra en en Johanesburgo.
A medida que se acerca la cumbre sobre medio ambiente y desarrollo en Johanesburgo, que comenzará en dos semanas, los europeos están usando las condiciones climáticas extremas como munición contra el rechazo del presidente estadounidense, George W. Bush, a iniciativas orientadas a combatir el calentamiento global.
En declaraciones durante una visita al inundado centro histórico de la localidad universitaria de Passau, en el estado de Baviera, el ministro alemán del Interior, Otto Schily, dijo que los desastres climáticos demuestran la necesidad de redoblar los esfuerzos para proteger el medio ambiente. (Reuter)
En la República Checa, la policía se vio obligada el martes a evacuar el centro histórico de Praga ante la crecida de las aguas que alcanzó niveles que no se habían visto en los últimos cien años, destruyendo casas, comercios y hoteles.
Los municipios del sur de la república han quedado inundados y al menos siete personas murieron. Pero los expertos dijeron que lo peor estaba aún por llegar.
En Austria, siete personas murieron a consecuencia del desbordamiento de los ríos como consecuencia de las lluvias torrenciales que han inundado ciudades y pueblos, y han dañado carreteras y vías férreas.
Los meteorólogos dijeron el martes que durante los últimos días Austria había sufrido las peores lluvias desde hace 100 años.
Las lluvias torrenciales también han afectado a Alemania, y las inundaciones en Rusia han matado a docenas de personas, elevando el balance mortal por las tormentas europeas a más de 70 en una semana.
Tres personas han muerto en una fuerte tormenta en Rumania. Una madre y un bebé murieron y otras cuatro personas resultaron heridas cuando una casa se derrumbó por violentos vientos que también volcaron un autobús que llevaba a personal militar, matando al conductor.
Las tormentas de lluvia que están causando algunas de las peores inundaciones en Europa en varias décadas podrían fortalecer la posición de los ecologistas del continente, en momentos en que se preparan para dar la batalla en la Cumbre para la Tierra, que se celebra en en Johanesburgo.
A medida que se acerca la cumbre sobre medio ambiente y desarrollo en Johanesburgo, que comenzará en dos semanas, los europeos están usando las condiciones climáticas extremas como munición contra el rechazo del presidente estadounidense, George W. Bush, a iniciativas orientadas a combatir el calentamiento global.
En declaraciones durante una visita al inundado centro histórico de la localidad universitaria de Passau, en el estado de Baviera, el ministro alemán del Interior, Otto Schily, dijo que los desastres climáticos demuestran la necesidad de redoblar los esfuerzos para proteger el medio ambiente. (Reuter)







