13 Agosto 2002 Seguir en 
NAIROBI.- Una nube de smog de tres kilómetros de espesor sobre el sur de Asia está causando sequías e inundaciones, la reducción del paso de la luz del sol y daños a la producción agrícola. Según un nuevo estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la "nube marrón asiática" es la causa de cambios en el patrón anual de los monzones y podría reducir el crecimiento económico. Además, sería la responsable del aumento de la tasa de mortalidad por enfermedades respiratorias registrada en la India.
Una espesa mezcla
Esta nube, una masa de ceniza, ácidos, aerosoles y otras partículas, es el resultado de incendios de bosques, de quemas de residuos agrícolas, del incremento dramático del consumo de combustibles fósiles en vehículos, industrias y centrales energéticas y de las emisiones de millones de cocinas ineficientes que queman madera, estiércol de vacunos y otros biocombustibles, dice la organización en un informe. El estudio señala que a raíz de este fenómeno se ha reducido la cantidad de luz solar que llega a la superficie terrestre en hasta un 15%, y está calentando las capas bajas de la atmósfera porque los agentes contaminantes absorben calor. Esta combinación de enfriamiento de la superficie y calentamiento de la baja atmósfera estaría alterando los monzones de invierno: por un lado provoca sequías en las zonas noroccidentales de Asia, y por el otro, incrementa las lluvias en la costa este del país. Además, podría reducir la cosecha de arroz en el invierno en alrededor de un 10%. (DPA)
Una espesa mezcla
Esta nube, una masa de ceniza, ácidos, aerosoles y otras partículas, es el resultado de incendios de bosques, de quemas de residuos agrícolas, del incremento dramático del consumo de combustibles fósiles en vehículos, industrias y centrales energéticas y de las emisiones de millones de cocinas ineficientes que queman madera, estiércol de vacunos y otros biocombustibles, dice la organización en un informe. El estudio señala que a raíz de este fenómeno se ha reducido la cantidad de luz solar que llega a la superficie terrestre en hasta un 15%, y está calentando las capas bajas de la atmósfera porque los agentes contaminantes absorben calor. Esta combinación de enfriamiento de la superficie y calentamiento de la baja atmósfera estaría alterando los monzones de invierno: por un lado provoca sequías en las zonas noroccidentales de Asia, y por el otro, incrementa las lluvias en la costa este del país. Además, podría reducir la cosecha de arroz en el invierno en alrededor de un 10%. (DPA)







