12 Agosto 2002 Seguir en 
Por Mate de Luna, de pronto aparecen jardineras que salen de algunas de las calles interiores y que cruzan tranquilamente la avenida. A veces, circulan por ella un par de cuadras, hasta que llegan a la arteria que buscan. Todo esto ocurre en una vía de tránsito rápido y constantemente utilizada por una enorme cantidad de automotores. Parece elemental recordar que, en una vía de esas características no puede admitirse la presencia de vehículos de tracción a sangre en ningún punto de su trayecto, ni siquiera por un momento, dado el evidente riesgo de accidentes que ello crea. Es sabido que, en la actualidad, la Municipalidad parece impotente para evitar la presencia de carros en la calle, a todas las horas de la jornada.
Esa deficiencia de control se hace gravísima cuando se trata de arterias como la que citamos. Es un cuadro común, también, en la avenida Francisco de Aguirre.Hay que agregar que las maniobras de los carros son más riesgosas aún cuando se efectúan de noche, y por cierto sin iluminación de ningún tipo. Es hora de terminar con la amenaza que todo esto envuelve.
Esa deficiencia de control se hace gravísima cuando se trata de arterias como la que citamos. Es un cuadro común, también, en la avenida Francisco de Aguirre.Hay que agregar que las maniobras de los carros son más riesgosas aún cuando se efectúan de noche, y por cierto sin iluminación de ningún tipo. Es hora de terminar con la amenaza que todo esto envuelve.







