12 Agosto 2002 Seguir en 
WACO, Estados Unidos/Londres.- El presidente de EE.UU., George W. Bush, aseguró que Irak "es un enemigo hasta que se demuestre lo contrario", pero indicó que no tiene un plan establecido para decidir una acción militar contra Bagdad a fin de derrocar al presidente Saddam Hussein. Bush -quien se encuentra de vacaciones- dijo, cuando se le preguntó si el pueblo estadounidense está preparado para la pérdida de vidas en una eventual guerra contra Irak, que esa pregunta presupone que hay una plan inminente de guerra. "Pero, como ya lo dije antes, no tengo un cronograma para decidir si tomo una acción militar contra Bagdad", sostuvo.
Bajo una creciente presión de parte de algunos miembros del Congreso y de países aliados clave, para que no lance un ataque contra Irak, Bush reveló que está realizando consultas con el Congreso y con algunos países aliados. Cuando se le preguntó si no estaba sorprendido de no haber logrado un mayor apoyo para una acción bélica contra Hussein, Bush señaló que la mayoría de la gente entiende que el presidente iraquí es un peligro. "Y yo dije en diversas ocasiones, que tengo muchas armas a mi disposición, pero también dije que soy un hombre que delibero antes de tomar decisiones", resaltó.
Hussein se mostró el jueves pasado desafiante al decir que no tenía miedo a las amenazas de Estados Unidos de derrocar a su gobierno y advirtió que quienes ataquen a Irak estarán "cavando sus propias tumbas".
En el campo contrario
Ayer, el presidente iraquí señaló a un parlamentario británico que dará acceso a su país a los inspectores de armas de la ONU, según informó el periódico británico "The Sunday Mail ". En esa edición, el parlamentario George Galloway -del Partido Laborista del primer ministro Tony Blair, y quien también escribe una columna para la edición escocesa de la publicación semanal,- se reunió con Hussein en un búnker subterráneo secreto, cerca de Bagdad.
El líder iraquí anunció en la ocasión que aplicaría todas las resoluciones de la ONU sobre Irak y admitiría a los inspectores de armas sin obstáculos. Y agregan que que Hussein quería mejorar las relaciones con Gran Bretaña. Sin embargo, el presidente de Irak, citado por la publicación, recordó una frase de advertencia de Winston Churchill, en caso de que los países occidentales invadan su nación: "lucharemos en las calles, en los techos, de casa en casa, nunca nos rendiremos".
Un portavoz del ministerio británico de Relaciones Exteriores remarcó que esos dichos no cambian nada. "Hussein sabe bien lo que tiene que hacer, que es cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. La pelota está en su lado", sostuvo.
La reunión de Hussein con el independiente Galloway llega en un momento en que Blair se enfrenta a cada vez más incomodidades en su país por su respaldo a la posición estricta contra Irak. (Especial-Reuter-AFP)
Bajo una creciente presión de parte de algunos miembros del Congreso y de países aliados clave, para que no lance un ataque contra Irak, Bush reveló que está realizando consultas con el Congreso y con algunos países aliados. Cuando se le preguntó si no estaba sorprendido de no haber logrado un mayor apoyo para una acción bélica contra Hussein, Bush señaló que la mayoría de la gente entiende que el presidente iraquí es un peligro. "Y yo dije en diversas ocasiones, que tengo muchas armas a mi disposición, pero también dije que soy un hombre que delibero antes de tomar decisiones", resaltó.
Hussein se mostró el jueves pasado desafiante al decir que no tenía miedo a las amenazas de Estados Unidos de derrocar a su gobierno y advirtió que quienes ataquen a Irak estarán "cavando sus propias tumbas".
En el campo contrario
Ayer, el presidente iraquí señaló a un parlamentario británico que dará acceso a su país a los inspectores de armas de la ONU, según informó el periódico británico "The Sunday Mail ". En esa edición, el parlamentario George Galloway -del Partido Laborista del primer ministro Tony Blair, y quien también escribe una columna para la edición escocesa de la publicación semanal,- se reunió con Hussein en un búnker subterráneo secreto, cerca de Bagdad.
El líder iraquí anunció en la ocasión que aplicaría todas las resoluciones de la ONU sobre Irak y admitiría a los inspectores de armas sin obstáculos. Y agregan que que Hussein quería mejorar las relaciones con Gran Bretaña. Sin embargo, el presidente de Irak, citado por la publicación, recordó una frase de advertencia de Winston Churchill, en caso de que los países occidentales invadan su nación: "lucharemos en las calles, en los techos, de casa en casa, nunca nos rendiremos".
Un portavoz del ministerio británico de Relaciones Exteriores remarcó que esos dichos no cambian nada. "Hussein sabe bien lo que tiene que hacer, que es cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU. La pelota está en su lado", sostuvo.
La reunión de Hussein con el independiente Galloway llega en un momento en que Blair se enfrenta a cada vez más incomodidades en su país por su respaldo a la posición estricta contra Irak. (Especial-Reuter-AFP)







