Arrecian los combates en zonas de Colombia

El ejército abatió a unos 20 paramilitares. El presidente pidió la mediación de las Naciones Unidas para iniciar un diálogo con las FARC.

11 Agosto 2002
BOGOTA.- Unos 25 muertos y 30 heridos dejaron ataques rebeldes y combates entre tropas regulares y grupos de ultraderecha en distintas regiones de Colombia. El mayor número de víctimas mortales se registró cerca del municipio de Segovia (noroeste), donde el ejército abatió a unos 20 paramilitares. Los choques se desarrollaron durante la noche del viernes. Quince paramilitares resultaron heridos, al igual que tres soldados. Otros nueve integrantes de los grupos ilegales fueron capturados. Además, cuatro efectivos quedaron heridos cuando rebeldes de las FARC detonaron un explosivo al paso del vehículo en el que se desplazaban entre las ciudades de Mocoa y Pasto (sur), donde se encontraba de visita el presidente Alvaro Uribe. El artefacto fue activado en un sitio conocido como Puente Dolores, distante cuatro kilómetros de Pasto, la capital del departamento de Nariño. Otra emboscada a una patrulla policial cobró la vida de un teniente y de tres uniformados que se dirigían desde la población de Paz de Ariporo, en el oriental departamento de Casanare, a atender una denuncia sobre un retén instalado por un grupo ilegal.

Jefes de línea dura
Estas acciones se registran poco después de que Uribe asumió la presidencia el pasado 7 de agosto, en una ceremonia que se vio enlutada por ataques que dejaron 21 muertos y 70 heridos. Uribe ha pedido la mediación de las Naciones Unidas para iniciar un diálogo con las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, marxistas), pero los rebeldes advirtieron que el diálogo sólo será posible si el Estado modifica su actitud. Uribe, quien prometió mano fuerte contra los grupos ilegales, nombró una nueva cúpula castrense, integrada por oficiales de línea dura en la lucha contrainsurgente. (TELAM-SNI/AFP)

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