El salvataje del FMI a Brasil no sería suficiente

Declaraciones del vicepresidente de Citigroup y ex vicepresidente del Fondo Monetario Internacional.

11 Agosto 2002
WASHINGTON.- El paquete de U$S30.000 millones concedido a Brasil por el FMI no bastará para sacar al país de la crisis, aseguró Stanley Fischer, vicepresidente de Citigroup y ex vicepresidente del FMI. Lo importante es que el gobierno que salga elegido en los comicios de octubre implante una política económica correcta y mantenga el curso reformista prometido, dijo a un diario alemán. Sin embargo, el candidato con mayores posibilidades de ser elegido presidente -el izquierdista "Lula" Da Silva- declaró que respetará los acuerdos firmados por el gobierno actual con los prestamistas internacionales.
Observadores recordaron ayer que, veinte años después de la crisis de la deuda -tras la moratoria mexicana en agosto de 1982-, que obligó a América Latina a emprender cambios estructurales en busca de la fórmula del crecimiento económico con estabilidad, la región está sumida en una nueva recesión que tiene a muchos preguntándose qué pasó. Brasil y Uruguay han recibido esta semana un fuerte apoyo de los organismos multinacionales -FMI, BID y BM- para que puedan superar sendas crisis que, junto con la de Argentina- amenazan con provocar un colapso en toda la región.

Como un péndulo
Según Richard Webb, presidente del Banco Central de Perú, América Latina no aprendió la lección y repitió el mismo error de generar niveles de deuda inmanejables. La principal razón de la crisis es la misma que generó la anterior -dijo-, producto de un largo período de sobreendeudamiento en los ?70 y que ahora se repitió. "Seguimos en un péndulo, donde una etapa de excesiva expansión del gasto externo, que genera niveles de deuda difíciles de manejar, es seguida por una crisis relacionada con esa deuda", señaló. Las crisis de pagos se desencadenan cuando se interrumpe el crecimiento de las economías -explicó-, por una combinación de recesión y dificultades políticas.
En América Latina, el fantasma de un endeudamiento excesivo asoma de nuevo su guadaña. Argentina era alumno modelo del FMI; Brasil, niño mimado de los inversionistas; Uruguay, modelo de buen gobierno para EE.UU.. Ante este cuadro, hay un fracaso que necesita explicación, dicen los expertos. Claudio Loser, jefe regional del FMI, reconoció que la situación es muy difícil, pero dijo no creer que ocurrirá una nueva crisis generalizada. "Es posible encontrar una solución, siempre y cuando disminuyan las tendencias proteccionistas de los países avanzados", opinó. (AFP)

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