Desorden en las tierras fiscales

Una situación inadmisible de descuido que priva al Estado de recursos que necesita.

11 Agosto 2002
Con ocasión de una disputa vecinal en El Cadillal, ha quedado de manifiesto el aparente desorden que rodea a la posesión de las tierras fiscales existentes en esa zona, y que se reitera en otras. En efecto, pareciera ser práctica habitual de los gobiernos entregar fracciones en comodatos que posteriormente se desvirtúan, lo que determina que los predios pasen finalmente a ser dispuestos por políticos que los utilizan a su capricho.Este tema de las propiedades fiscales es uno de los que alguna vez debieran adquirir la debida transparencia. Hablamos de establecerse definitivamente qué terrenos tienen esa condición en toda la provincia, y fijarse por ley los requisitos a cumplir para cederlos a terceros, así como los títulos de cada cesión. Ello además, por cierto, de proceder a la recuperación de todas las fracciones que no hayan sido debidamente concedidas.
Terminará de esa manera una situación inadmisible de descuido, que, por un lado, priva al Estado de recursos que necesita y, por el otro, permite el manejo de esos predios con finalidades no establecidas legalmente y de lo que se derivan conflictos que, por otro lado, la Justicia debiera encarar y resolver con celeridad.

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