Sharon sigue grave y lucha por su vida
El político de 77 años fue dos veces operado para tratarle una hemorragia cerebral y hay incertidumbre en Israel. Olmert asumió interinamente la jefatura de gobierno. Los médicos que asisten al primer ministro dijeron que está en coma profundo inducido, con respiración artificial. Los diarios se refieren al "último combate".
06 Enero 2006 Seguir en 
JERUSALEN.- El primer ministro israelí, Ariel Sharon, de 77 años, se debatía ayer entre la vida y la muerte tras ser sometido a una operación de más de siete horas para tratar su hemorragia cerebral, mientras el país está sumido en la incertidumbre, a tres meses de las elecciones generales.
Sharon, primer ministro desde hace cinco años, está "en coma profundo inducido con respiración artificial, al menos 24 horas, para mantener una débil presión en el cráneo", dijo el director del hospital Hadasa de Jerusalén, Shlomo Mor Yossef.
"Sharon lucha por su vida", declaró el ministro de Transportes, Meir Cheetritt, tras una reunión de urgencia del ejecutivo israelí, en la que el viceprimer ministro, Ehud Olmert, un fiel de Sharon, se hizo cargo interinamente de la función de jefe de gobierno.
En caso de que Sharon sobreviva, la gravedad del infarto cerebral sufrido el miércoles por la noche -el segundo en menos de tres semanas- no le permitirá reanudar sus actividades normales, señalaron los médicos y colaboradores de Sharon.
Por su parte, los periódicos israelíes se referían al "último combate" del primer ministro, después de que los cirujanos lograron detener la hemorragia cerebral que sufría tras dos operaciones efectuadas en la madrugada de ayer. La primera intervención duró más de seis horas, dijo el profesor Mor Yossef, quien se mostró cauteloso al señalar que Sharon seguía en grave estado.
El primer ministro tuvo que sufrir una segunda operación porque aparecieron algunas complicaciones. Sus médicos tienen la esperanza de que la estabilización de su estado pueda ser el inicio de una mejoría.
"La situación del paciente es estable; todos los parámetros están dentro de las normas esperadas", explicó Mor Yussef, aunque precisó que es prematuro hacer pronósticos sobre los resultados del tratamiento, y estimó que es necesario esperar entre 48 y 72 horas para ver la evolución.
En tanto, el estado de salud de Sharon generó inquietud en todo el mundo por el proceso de paz en Oriente Medio. La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, espera que el pueblo israelí siga implicado en el proceso de paz, mientras que el presidente George W. Bush manifestó su "viva preocupación" por la salud del jefe del gobierno israelí.
Por su parte, el papa Benedicto XVI aseguró que "reza por la paz en Tierra Santa", mientras que el presidente francés, Jacques Chirac, también deseó que prosigan las iniciativas valientes de Sharon y le deseó un pronto restablecimiento, al igual que la canciller alemana, Angela Merkel.
El jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, vaticinó "un futuro difícil para Israel", que puede ser histórico, dijo. (AFP)
Sharon, primer ministro desde hace cinco años, está "en coma profundo inducido con respiración artificial, al menos 24 horas, para mantener una débil presión en el cráneo", dijo el director del hospital Hadasa de Jerusalén, Shlomo Mor Yossef.
"Sharon lucha por su vida", declaró el ministro de Transportes, Meir Cheetritt, tras una reunión de urgencia del ejecutivo israelí, en la que el viceprimer ministro, Ehud Olmert, un fiel de Sharon, se hizo cargo interinamente de la función de jefe de gobierno.
En caso de que Sharon sobreviva, la gravedad del infarto cerebral sufrido el miércoles por la noche -el segundo en menos de tres semanas- no le permitirá reanudar sus actividades normales, señalaron los médicos y colaboradores de Sharon.
Por su parte, los periódicos israelíes se referían al "último combate" del primer ministro, después de que los cirujanos lograron detener la hemorragia cerebral que sufría tras dos operaciones efectuadas en la madrugada de ayer. La primera intervención duró más de seis horas, dijo el profesor Mor Yossef, quien se mostró cauteloso al señalar que Sharon seguía en grave estado.
El primer ministro tuvo que sufrir una segunda operación porque aparecieron algunas complicaciones. Sus médicos tienen la esperanza de que la estabilización de su estado pueda ser el inicio de una mejoría.
"La situación del paciente es estable; todos los parámetros están dentro de las normas esperadas", explicó Mor Yussef, aunque precisó que es prematuro hacer pronósticos sobre los resultados del tratamiento, y estimó que es necesario esperar entre 48 y 72 horas para ver la evolución.
En tanto, el estado de salud de Sharon generó inquietud en todo el mundo por el proceso de paz en Oriente Medio. La secretaria de Estado de EEUU, Condoleezza Rice, espera que el pueblo israelí siga implicado en el proceso de paz, mientras que el presidente George W. Bush manifestó su "viva preocupación" por la salud del jefe del gobierno israelí.
Por su parte, el papa Benedicto XVI aseguró que "reza por la paz en Tierra Santa", mientras que el presidente francés, Jacques Chirac, también deseó que prosigan las iniciativas valientes de Sharon y le deseó un pronto restablecimiento, al igual que la canciller alemana, Angela Merkel.
El jefe del gobierno italiano, Silvio Berlusconi, vaticinó "un futuro difícil para Israel", que puede ser histórico, dijo. (AFP)
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