05 Enero 2006 Seguir en 
Con menos garra que la última de Harry Potter y sin las espectaculares tomas de “El señor de los anillos”, de Peter Jackson, “Las crónicas de Narnia” cuenta a su favor con dos intérpretes de la talla de Jim Broadbent y Tilda Swinton, pero al primero se lo ve fugazmente y la segunda intenta contenerse como puede en la frialdad de su malvado personaje. El director Andrew Adamson otorga una atmósfera cálida a los primeros minutos, en los que describe a los niños, su éxodo campestre, y sus primeras incursiones a través del armario que abre la puerta de Narnia. Georgie Henley, intérprete de Lucy, la hermana más pequeña, y James McAvoy, que encarna al fauno Tummus, son grandes aciertos de reparto.
Hay auténtica magia en los lobos, los centauros o el majestuoso león Aslan, pero por momentos, el relato fuerza constantemente la credulidad del público a base de arbitrariedades y ocurrencias que terminan alargando el filme más de lo necesario.
Hay auténtica magia en los lobos, los centauros o el majestuoso león Aslan, pero por momentos, el relato fuerza constantemente la credulidad del público a base de arbitrariedades y ocurrencias que terminan alargando el filme más de lo necesario.
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