05 Enero 2006 Seguir en 
"Las crónicas de Narnia: el león, la bruja y el ropero" es la nueva película de Disney que llegará hoy a los cines tucumanos en coincidencia con el resto de las salas del país.
La historia narra las aventuras de cuatro hermanos: Lucía, Edmundo, Susana y Pedro, que durante la Segunda Guerra Mundial descubren el mundo de Narnia, al que acceden a través de un ropero mágico, mientras juegan al escondite en la casa de campo de un viejo profesor. En Narnia descubrirán un mundo increíble habitado por animales parlantes, duendes, faunos, centauros y gigantes al que la Bruja Blanca ha condenado al invierno eterno. La llegada de los chicos marca el cumplimiento de una profecía: el fin de los hielos y el retorno de Aslan, el león que devolverá a Narnia su esplendor.
El autor
En el mundo académico británico las escuelas tienen sus fraternidades, clubes y conjuntos. Los Inklings, grupo de académicos de la Universidad de Oxford, tuvo entre sus filas a dos escritores distinguidos; la obra de uno de ellos fue galardonada ya con el máximo premio de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas y fue nombrada el libro más popular del siglo 20: John Ronald Reuel Tolkien y "El señor de los anillos". Sin embargo, cinco años antes de la publicación de la gesta del anillo, otro integrante del mismo grupo y amigo de Tolkien, daba vida a un mundo fantástico similar aunque más infantil y, para algunos, mucho más religioso ya que es una alegoría sobre el cristianismo.
Clive Staples Lewis publicó en 1950, "Las crónicas de Narnia" que al igual que la obra de su compañero, ha llegado al cine. Se dice que los escritores compartían largas charlas en las que intercambiaban impresiones sobre sus mundos literarios y los conceptos de fantasía que cada uno desarrolló. Luego ambos se distanciaron. Lewis siempre disfrutó de los libros de Tolkien, pero Tolkien detestaba los de Lewis. El director Andrew Adamson recuerda la lectura de "Las crónicas de Narnia" y la fascinación por la aventura a la que se enfrentan los niños.
Por eso se dispuso a encarar el desafío de filmar después de haber demostrado creatividad y talento en películas como "Shrek" y "Shrek 2" (fue codirector); "Juguetes", "Batman eternamente" y "Batman y Robin" (como supervisor de efectos especiales). Adamson filmó el segundo libro -el primero funciona como precuela-, en el que la Segunda Guerra es el telón de fondo sobre el cual Lewis pinta la ilusión de las tierras heladas de Narnia. El director realiza una adaptación del relato del escritor irlandés, gracias, entre otras cosas, al trabajo de Ann Peacock, el guionista. Adamson integró el diseño en computadora con los escenarios naturales (filmó en Nueva Zelanda y en la República Checa) y la actuación de los actores.
La historia narra las aventuras de cuatro hermanos: Lucía, Edmundo, Susana y Pedro, que durante la Segunda Guerra Mundial descubren el mundo de Narnia, al que acceden a través de un ropero mágico, mientras juegan al escondite en la casa de campo de un viejo profesor. En Narnia descubrirán un mundo increíble habitado por animales parlantes, duendes, faunos, centauros y gigantes al que la Bruja Blanca ha condenado al invierno eterno. La llegada de los chicos marca el cumplimiento de una profecía: el fin de los hielos y el retorno de Aslan, el león que devolverá a Narnia su esplendor.
El autor
En el mundo académico británico las escuelas tienen sus fraternidades, clubes y conjuntos. Los Inklings, grupo de académicos de la Universidad de Oxford, tuvo entre sus filas a dos escritores distinguidos; la obra de uno de ellos fue galardonada ya con el máximo premio de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas y fue nombrada el libro más popular del siglo 20: John Ronald Reuel Tolkien y "El señor de los anillos". Sin embargo, cinco años antes de la publicación de la gesta del anillo, otro integrante del mismo grupo y amigo de Tolkien, daba vida a un mundo fantástico similar aunque más infantil y, para algunos, mucho más religioso ya que es una alegoría sobre el cristianismo.
Clive Staples Lewis publicó en 1950, "Las crónicas de Narnia" que al igual que la obra de su compañero, ha llegado al cine. Se dice que los escritores compartían largas charlas en las que intercambiaban impresiones sobre sus mundos literarios y los conceptos de fantasía que cada uno desarrolló. Luego ambos se distanciaron. Lewis siempre disfrutó de los libros de Tolkien, pero Tolkien detestaba los de Lewis. El director Andrew Adamson recuerda la lectura de "Las crónicas de Narnia" y la fascinación por la aventura a la que se enfrentan los niños.
Por eso se dispuso a encarar el desafío de filmar después de haber demostrado creatividad y talento en películas como "Shrek" y "Shrek 2" (fue codirector); "Juguetes", "Batman eternamente" y "Batman y Robin" (como supervisor de efectos especiales). Adamson filmó el segundo libro -el primero funciona como precuela-, en el que la Segunda Guerra es el telón de fondo sobre el cual Lewis pinta la ilusión de las tierras heladas de Narnia. El director realiza una adaptación del relato del escritor irlandés, gracias, entre otras cosas, al trabajo de Ann Peacock, el guionista. Adamson integró el diseño en computadora con los escenarios naturales (filmó en Nueva Zelanda y en la República Checa) y la actuación de los actores.








