02 Enero 2006 Seguir en 
Será un año difícil y con muchos desafíos para la economía de la Argentina. Desde el Gobierno nacional, se proyectó un menor crecimiento de la actividad económica que lo observado en los últimos tres años. Pero, el principal interrogante que abrió 2005 y que se extenderá en 2006 será el control de la inflación. Para mejorar la oferta de productos en el mercado interno y, de ese modo frenar el incremento de precios, serán necesarias inversiones privadas con el fin de ampliar la capacidad de producción. También se enciende una luz de alerta en la negociación con las empresas de servicios públicos privatizados, que pueden terminar en un nuevo reajuste tarifario que impactaría en el bolsillo de la población.
Todo esto constituirá el escenario de la Argentina y será el gran desafío para el presidente Néstor Kirchner y para el equipo económico que dirige Felisa Miceli, según la opinión de varios expertos consultados por LA GACETA.
Según Claudio Loser, ex director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, el principal reto para el Gobierno nacional será, indudablemente, contener la inflación a niveles razonables. “Si se pasan nuevamente los dos dígitos en el índice inflacionario se va a crear más incertidumbre, porque la gente no va saber qué pasa y se va a generar más conflicto social porque muchas personas se van a quedar atrás”, consideró el economista.
Con un alza de precios como la de 2005, Loser advierte que se sucederán más huelgas y conflictos gremiales, en especial en las empresas que tienen precios controlados. “Cuando se pasa de los niveles del 5% o 6%, comienzan a producirse problemas muy serios. Eso es lo que está pasando en la Argentina. No tengo ninguna esperanza de que la inflación verdadera, no la medida porque hay controles de precios, baje de los niveles del 12% que hemos visto”, señaló desde Washington, en un diálogo telefónico con nuestro diario.
El ex funcionario del FMI también plantea que la inflación incide negativamente sobre otro gran desafío: crear las condiciones necesarias pare reducir la pobreza. Loser reconoce que se ha hecho mucho en ese aspecto, pero que tiende a verse desde ahora no en distribución o voluntarismo sino en posibilitar los medios para que haya más gente con capacidad de producir, con mejor educación y mejor salud. “Si no se frena la inflación, la pobreza puede seguir creciendo”, sostuvo.
Además de contener la escalada inflacionaria, el economista considera muy importante para sostener el crecimiento atraer a los inversores internacionales. Eso sólo se conseguirá si se establecen reglas claras para que los inversores puedan venir al país con tranquilidad, dijo.
“Un cuarto desafío es lograr que la Argentina pueda integrarse definitivamente al mundo”, resaltó el ex ejecutivo del FMI.
Todo esto constituirá el escenario de la Argentina y será el gran desafío para el presidente Néstor Kirchner y para el equipo económico que dirige Felisa Miceli, según la opinión de varios expertos consultados por LA GACETA.
Según Claudio Loser, ex director del Departamento del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional, el principal reto para el Gobierno nacional será, indudablemente, contener la inflación a niveles razonables. “Si se pasan nuevamente los dos dígitos en el índice inflacionario se va a crear más incertidumbre, porque la gente no va saber qué pasa y se va a generar más conflicto social porque muchas personas se van a quedar atrás”, consideró el economista.
Con un alza de precios como la de 2005, Loser advierte que se sucederán más huelgas y conflictos gremiales, en especial en las empresas que tienen precios controlados. “Cuando se pasa de los niveles del 5% o 6%, comienzan a producirse problemas muy serios. Eso es lo que está pasando en la Argentina. No tengo ninguna esperanza de que la inflación verdadera, no la medida porque hay controles de precios, baje de los niveles del 12% que hemos visto”, señaló desde Washington, en un diálogo telefónico con nuestro diario.
El ex funcionario del FMI también plantea que la inflación incide negativamente sobre otro gran desafío: crear las condiciones necesarias pare reducir la pobreza. Loser reconoce que se ha hecho mucho en ese aspecto, pero que tiende a verse desde ahora no en distribución o voluntarismo sino en posibilitar los medios para que haya más gente con capacidad de producir, con mejor educación y mejor salud. “Si no se frena la inflación, la pobreza puede seguir creciendo”, sostuvo.
Además de contener la escalada inflacionaria, el economista considera muy importante para sostener el crecimiento atraer a los inversores internacionales. Eso sólo se conseguirá si se establecen reglas claras para que los inversores puedan venir al país con tranquilidad, dijo.
“Un cuarto desafío es lograr que la Argentina pueda integrarse definitivamente al mundo”, resaltó el ex ejecutivo del FMI.







