Los desocupados esperan una oferta laboral

La Bolsa Oficial de Trabajo cuenta con 1.800 personas que completaron los cursos sobre oficios vinculados con la construcción.

31 Diciembre 2005
"Aún me siento joven, creo que mi mente todavía está activa para encarar un trabajo y espero que mi condición de mujer no sea un condicionante para mi insersión en el mundo laboral". Elsa Nora Acosta cumplirá 50 años el 5 de enero próximo. Como otras 1.800 personas desocupadas, se inscribió en un curso para perfeccionarse en oficios vinculados a la construcción.
Acosta, quien tiene tres hijas, forma parte del listado de la Bolsa Oficial de Trabajo que creó la Secretaría de Planeamiento de Tucumán. El curso le sirvió para aplicar las técnicas de electricidad en su casa, pero está esperanzada de que alguna empresa la convoque para el plantel que se encargará de construir el megabarrio Lomas del Tafí.
El Programa de Capacitación a Desocupados fue lanzado este año para que los habitantes del Gran San Miguel de Tucumán se perfeccionen en oficios como electricidad, gasista, soldador, albañilería, pintor, encofrado y revestimiento de pisos. Para 2006, el Gobierno prevé extender los cursos hacia el interior, ante el pedido formal que hicieron los intendentes.
La desocupación sobrevuela como un fantasma en la provincia. En el Gran San Miguel de Tucumán existen unas 42.000 personas que padecen la falta de empleo y otras 50.000 que están subocupadas, es decir, que trabajan menos de 35 horas semanales y que buscan activamente otro empleo. El índice oficial, sin embargo, no toma en cuenta a los 70.000 beneficiarios tucumanos de los Planes Jefas y Jefes de Hogar Desocupados.
Pese al incremento de la desocupación en el tercer trimestre del año, hubo un dato alentador en el mercado de trabajo de Tucumán. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) también se registró un aumento paulatino del nivel de empleo, alcanzando a 282.000 personas en el aglomerado, el 36,5% sobre una población de 771.000 habitantes.
Estas particularidades del mercado laboral en la provincia se sustentan en la estacionalidad de las principales industrias y en el continuo crecimiento de algunas actividades, como la construcción. En este último sector se alimentan las esperanzas para una explosión en la generación de empleo durante 2006, por los anuncios oficiales para la construcción de viviendas y por el pujante impulso de emprendimientos privados.
Con sus 18 años, Jesús Jorge Serrano mantiene sus expectativas de que será convocado como gasista (realizó ese curso, mediante el programa oficial), aprovechando el buen momento del sector de la construcción. "Tengo ganas de trabajar y de obtener mis propios ingresos para costear mis estudios universitarios (encarará en 2006 la carrera de Historia)", señaló este joven, que reside en Las Talitas. "Estoy esperando que, en cualquier momento, suene el teléfono para que alguien me ofrezca un empleo", consideró.Ernesto Abregú encabeza la nómina de postulantes calificados que completó el curso de albañilería. A sus 31 años, Abregú está seguro que la capacitación es el mejor camino para encarar un trabajo responsable. "El curso fue una base y creo que tuvo una buena respuesta entre los jóvenes", afirmó.

Planes que apuntan a los jóvenes
La búsqueda del primer empleo resulta traumático para los jóvenes. La franja con mayores problemas para conseguir empleo está entre los 18 y 25 años. Por esa razón, la Subsecretaría de la Juventud de la provincia lanzó el programa Incluir, al que se inscribieron 2.014 habitantes de esta ciudad que se capacitarán en más de 70 oficios.
"Los cursos tienen que ver con perfeccionamiento en herrería, mecánica, tornería, instalación eléctrica, tejido, elaboración de alimentos y carpintería, entre otros", indicó a LA GACETA Alberto Lebbos, subsecretario de la Juventud. Los cursos comenzarán en febrero y ya se están estructurando planes de capacitación, que se dictarán en las sedes de organizaciones civiles y barriales, para los jóvenes del interior provincial. "Se les otorga un certificado habilitante, expedido por instituciones técnicas y por la Secretaría de Educación", apuntó.
Se trata de un complemento del Programa de Capacitación a Desocupados que lanzó la Secretaría de Planeamiento de la provincia.
Lebbos mencionó, además, que también se estructuró otro plan, denominado "Mi primer empleo", que servirá para que los jóvenes encaren la búsqueda de trabajo (entrevista laboral), mediante técnicas en recursos humanos. Los talleres, en este sentido, tendrán un cupo de hasta 5.000 postulantes y serán dictados, en forma gratuita y durante todo el año, por la experta Teresa Checa de Brahim.
Quienes deseen inscribirse podrán hacerlo en la sede de la Subsecretaría de la Juventud (subsuelo de la Casa de Gobierno) o en los departamentos juveniles de los municipios y comunas rurales.

La estacionalidad de las cosechas complica al agro
El campo tucumano soporta al menos tres problemas en la búsqueda de mano de obra: la estacionalidad de las cosechas, que hace que el trabajo dure pocos meses; la gran demanda de obreros de sectores en expansión, como la construcción, y la vigencia de los planes de ayuda social, que generan ingresos sin necesidad de trabajar. "Hay momentos, sobre todo en la cosecha de arándanos y de frutillas, en que hay problemas para conseguir mano de obra. También suele faltar gente para el limón", comentó el presidente de la Sociedad Rural de Tucumán, Víctor Pereyra. Negó que el trabajo en las quintas no requiera cierta especialización. "Cosechar arándanos, frutillas o limones no es tarea fácil; tampoco lo es el trabajo en los packings", subrayó. Dijo que el crecimiento del área cultivada con arándanos obligará a que los productores tomen previsiones para asegurarse la mano de obra durante la próxima cosecha de esta fruta. Pereyra comentó también que en Tafí del Valle hubo este año dificultades para contratar obreros que cosechen la papa. "Muchos no quieren perder la ayuda estatal que cobran, o se vuelcan a actividades más estables, como la construcción", indicó Pereyra.

En la construcción, a veces se "roban" los especialistas
"No hay prácticamente problemas para conseguir obreros que recién se inician; la mano de obra que no se consigue es la especializada", reveló el presidente de la delegación Tucumán de la Cámara Argentina de la Construcción, Antonio Viola.
Explicó que un reciente incremento salarial de entre el 20 y el 23%, otorgado por decreto nacional, tienta al obrero común de la construcción, aunque pone en situación difícil a las empresas.
"El salario que tienen los obreros lo hace atractivo al sector. Un oficial especializalizado gana entre $ 1.400 y $ 1.500, pero termina recibiendo más que eso por horas extra o por trabajar los fines de semana; también pagamos fondo de desempleo", recalcó Viola.
Destacó que a las empresas constructoras les resulta complicado contratar sanitaristas, plomeros, yeseros y conductores de maquinarias pesadas y de camiones. "Debido a la parálisis que afectó a la actividad durante años, falta sobre todo la mano de obra artesanal, esa cuyos conocimientos pasan de padre a hijo", apuntó. Otra curiosidad es que algunas compañías recurren a prácticas poco ortodoxas y en ocasiones se "roban" los expertos más difíciles de conseguir.

"Una coordinación de esfuerzos"
Durante este año, el Gobierno encaró distintos programas para capacitar al personal estatal y para buscar el perfeccionamiento de los desocupados en oficios diversos. En el primer caso, el Estado capacitó a 3.289 agentes de la administración pública, ya sea para permitirles que completen sus estudios secundarios (unos 2.800 empleados de toda la provincia), como para realizar la Diplomatura en Gestión de la Administración Pública (120 mandos intermedios).
"Por otro lado, de manera subsidiaria, el Gobierno realizó actividades de capacitación dirigidos a determinados sectores de la población ante los requirimientos de la actividad económica", puntualizó a LA GACETA Julio Saguir, secretario de Planeamiento de Tucumán. Entre estos programas están la Capacitación a Desocupados e Incluir, orientado a los jóvenes de entre 18 y 25 años e impulsado por la Subsecretaría de la Juventud.
Saguir remarcó que el plan para desocupados permitió la capacitación de unas 1.800 personas de distintas edades, hombres y mujeres, desde agosto pasado. Los cursos fueron dictados en distintas escuelas de educación técnica, con financiameinto provincial y del Ministerio de Trabajo de la Nación.
"Los nombres de los participantes fueron entregados a las cámaras empresariales -en particular, de la construcción-, y se pusieron a disposición en la página web (www.tucuman.gov.ar), con el fin de facilitar la búsqueda de mano de obra especializada", señaló Saguir.
"De esta manera, se han coordinado esfuerzos entre el Estado y el sector privado, distinguiendo las funciones específicas de cada uno y complementando recursos para el bien de todos", concluyó.

Tamaño texto
Comentarios