Las historias densas también se cuentan con música y letra

Una franja de compositores populares hace su apuesta por la realidad. Detrás de las melodías suenan las denuncias.

LEON GIECO. Fue llevado a los tribunales y acusado de apología del delito por una canción de su álbum “Por favor, perdón y gracias”.(LA GACETA)
LEON GIECO. Fue llevado a los tribunales y acusado de apología del delito por una canción de su álbum “Por favor, perdón y gracias”.(LA GACETA)
31 Diciembre 2005
Cuando se canta siempre se cuentan historias. Pero, sin duda, fue León Gieco uno de los primeros en rescató historias de resonados casos policiales, a los que les puso letra y música. Ahora, cada vez más compositores (sobre todo los de folclore y de la música popular) apuestan a este tipo de relatos para hacer sus canciones.
La chacarera "Las niñas viejas de Mala Mala", de Alberto Rojo y Jorge Russo, es un ejemplo concreto que, días atrás, revivió una historia que conmocionó a la sociedad tucumana en los años 80 y que fue olvidada durante más de dos décadas. Sin embargo, no es el único. También está el tema "Sangre y silencio", un reclamo contra la impunidad que compuso Roxana Carabajal sobre el doble crimen de La Dársena, en Santiago del Estero.
El tucumano Lucho Hoyos también tiene sus composiciones que se conectan con la realidad. Cuando ocurrió el levantamiento de General Mosconi (tal vez, el lugar donde nació la modalidad de la protesta piquetera), escribió "Canción del camino"; antes, había tratado el tema de la represión con "1976"; y cuando se difundió la problemática de los niños desnutridos, compuso el huayno "Destino de pobre". "Lo hice imbuido de toda esa cosa que te nace ante la injusticia concretísima de gente que está pasando por algo que te rebela, o sea de mi experiencia; es una cuestión de necesidad emocional, casi de catarsis", definió.
Reflexionando sobre el tema, Hoyos señaló que el "Pato" Gentilini, Pepe Núñez, Gerardo Núñez, Juan Falú y "El Chivo" Valladares, "son los que sostuvieron esa cosa de andar contando tantas pequeñas y grandes historias (y comprometidas) y nunca tuvieron la difusión debida; cantándole a personajes, a hechos concretos de su época", dijo.
En el último disco de Gieco, "Por favor, perdón y gracias" (2005), hay tres canciones en particular: "Un minuto" (referida al caso de Cromagnon), "El ángel de la bicicleta" (que cuenta la historia de Claudio Leprati, asesinado en diciembre de 2001 por evitar que la policía baleara un comedor infantil en Rosario) y "Santa Tejerina" (que trata sobre una adolescente que quedó embarazada por una violación y que fue condenada por matar a su bebé; un tema que generó una demanda judicial). Antes, en el álbum "Bandidos rurales", había rescatado también historias diferentes, y de hasta un delincuente apodado "Mate cocido", nacido en Monteros. Gieco fue acusado por apología del delito por el hombre a quien Romina Tejerina señaló como su violador, argumentando que la "santificación" a la que aludía el cantante reivindicaba un asesinato. Cuando se presentó ante el juez, en Jujuy, Gieco sostuvo que "lo que santifica la canción es el dolor de Romina".
Tejerina fue sentenciada a 14 años de prisión por haber matado, en un supuesto brote psicótico, a la criatura que había nacido fruto de una violación cuando tenía 18 años, por parte de Eduardo Vargas, el comerciante de 42 años que fue sobreseído.

"SANTA TEJERINA"
En sus ojos la mirada de un secreto sin amor y el final es un camino con las heridas de todos que se lavarán con su bendición.
Santa Tejerina tiene la risa escondida en el medio del alma a veces, de pronto, deja para el que ve sus huellas su perfume a comunión.
Vamos a bailar que yo ya te perdoné aunque nos quemen en la hoguera como fue una vez.
Santa Tejerina es amiga de los que creen en el ángel salvador, en ese que está siempre en un lugar presente para que no pase lo peor.
Santa Tejerina es la santa preferida de los que piden perdón es una santa desconocida recién aparecida, según la gente pecó matando al hijo presa de un castigo, del maltrato y de una violación creyendo así conseguir toda la libertad.
Santa Tejerina, santa de la justicia. quiere salir a volar. De las rejas negras, de muros y cadenas rápido se quiere soltar.
Vamos a bailar que yo ya te perdoné aunque nos quemen en la hoguera como fue una vez. Santa Tejerina es la que sana los días de la perpetua reclusión de los que siempre pagan para que otros hagan de una vida un gran dolor.

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