Explosión del gasto público en Tucumán

El presupuesto vigente tuvo fuertes variaciones. Si se compara lo pautado al principio del ejercicio con la ejecución prevista para este año, el nivel de erogaciones creció un 50%. Desde el Gobierno justifican esa suba por el reajuste de los sueldos a los estatales, por la inyección de fondos federales para obras públicas y por las mayores transferencias de recursos a los municipios. Frente a ese escenario, economistas y empresarios dicen que el Estado debe orientar más dinero a obras de infraestructura para cambiar la imagen de Tucumán.

24 Diciembre 2005
Las finanzas públicas de Tucumán tuvieron comportamientos excepcionales durante el período posdevaluación. Así, 2004 fue considerado el año de la euforia fiscal, por los fuertes aumentos de los ingresos; 2005 es caratulado como un período de tranquilidad y de consolidación de la situación financiera provincial, mientras que 2006 se presenta como un año difícil, con luces amarillas que se encenderían en la economía argentina, después de junio próximo.
Con el ejercicio fiscal a punto de cerrar, el Ministerio de Economía expuso un dato que resulta alarmante: un aumento del gasto público de $ 1.020 millones, si se compara lo previsto originalmente en el Presupuesto con la ejecución estimada al 31 de este mes. Las erogaciones crecerán en torno del 50% y alcanzarían los $ 3.049 millones al final del año.
El ministro de Economía, Jorge Jiménez, explica que esta fuerte suba del gasto responde a los reajustes salariales otorgados a los 70.000 estatales; al plan federal de obras públicas (viviendas), a las transferencias de más fondos coparticipables a los municipios y, por sobre todo, a los efectos de la inflación en las cuentas del Estado. ¿Cuál será la conducta del Gobierno para 2006? Jiménez responde que el Poder Ejecutivo cuidará las reservas (calculadas extraoficialmente en $ 300 millones) que servirán para atender contingencias financieras si la economía argentina deja de crecer o si el país ingresa en un ciclo recesivo.
Desde el sector privado, economistas y empresarios consultados por LA GACETA sostienen la necesidad de que el Estado genere un fondo anticíclico, pero que brinde transparencia respecto de las reservas acumuladas por el Gobierno. Además, hay coincidencias en reclamar al Poder Ejecutivo acciones que tiendan a mejorar la imagen de Tucumán, con obras públicas que mejoren la infraestructura provincial.
"Si bien el regreso de la obra pública es una buena noticia, la falta de reformas de fondo en la burocracia conspira con el sostenimiento de la inversión pública en el largo plazo", observa Osvaldo Meloni, profesor de Economía Industrial (UNT). Sin embargo, Meloni indica que, tanto el Gobierno nacional como el provincial están desprovechando el ciclo expansivo de la economía que, a su entender, podría usarse para rescatar deuda.
Sebastián Budeguer, master de Economía de la Universidad de Rochester (Inglaterra), afirma que el Estado debería buscar un uso más eficiente de los recursos, partiendo de la base de atender las urgencias, pero también pensando en el futuro, con regulaciones impositivas que generen crecimiento. "Un fondo anticíclico, de eficiente administración, es una herramienta importante para ahorrar en tiempos de abundancia, y gastar en tiempos difíciles", puntualiza.
La mayor parte de los productores de la provincia aún no percibe que, la presión que está ejerciendo el Estado para cobrar los impuestos a los contribuyentes, se traduzcan en obras que mejoren, por ejemplo, la red caminera. "Los caminos existentes son malos", señala el cañero Salvador Britz. "Hay algunos que son intransitables", completa el titular de la cooperativa agropecuaria La Merced, Mario Tiseira.
A esta idea la completa el titular del Colegio de Graduados en Ciencias Económicas, Vicente Nicastro. "Venimos sosteniendo que, ante el buen panorama fiscal de la provincia, es necesario reducir la carga tributaria", dice.
Más allá de estas opiniones hay otro indicador que pone en alerta al Gobierno: los gastos están creciendo a un ritmo mayor que los ingresos y por eso, los ahorros del Estado se está consumiendo rápidamente.

Ejecucion de 2004
$ 1.751 millones
Del total de erogaciones del año pasado, unos $ 1.419 millones se utilizaron para atender los gastos corrientes (salarios, funcionamiento del Estado y transferencias a municipios).

PRINCIPIO DE 2005
$ 2.029 millones
El proyecto original contemplaba un incremento de casi el 11% respecto del año anterior, por efecto de las subas salariales de los estatales y por el plan de trabajos públicos.

Ejecucion de 2005
$ 3.049 millones
La estimación oficial es que, al cerrar el ejercicio de este año, habrá un aumento de $ 1.020 millones de lo pautado originalmente. Se justificó el reajuste por la suba de salarios.

PRESUPUESTO 2006
$ 2.868 millones
El 73% responde a las erogaciones corrientes, mientras que un 27% del total será ejecutado como gastos de capital, es decir, para financiar obras públicas y realizar otras inversiones.

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