23 Diciembre 2005 Seguir en 
BRASILIA.- Con el reembolso de U$S 2.049 millones al FMI, realizado ayer, y otro de U$S 13.400 millones previsto para hoy, el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva dará por cancelada la totalidad de su deuda con el organismo financiero, tal como lo anunció oportunamente el Banco Central. Asimismo, Brasil decidió adelantar a enero el pago de su deuda de U$S 2.600 millones con los países del Club de París, que tenía tres vencimientos hasta diciembre de 2006.
La deuda con el FMI tenía vencimientos programados hasta diciembre de 2007, pero el gobierno anunció la semana pasada que la liquidaría en su totalidad antes de fin de año. De ese modo, Brasil acabará de reembolsar el paquete de U$S 30.000 millones -el mayor jamás otorgado por el organismo-, acordado en 2002 para enfrentar las turbulencias y la ola especulativa provocadas por el temor de la llegada de Lula al poder. Ese crédito stand by (sujeto a condiciones) fue prolongado en 2003 y ampliado a U$S 42.100 millones, aunque, para demostrar su recuperación, Brasil sólo retiró U$S 26.450 millones.
El reembolso anticipado permitirá ahorrar U$S 900 millones en el pago de intereses. Los recursos saldrán de los activos de reservas, incrementados por un boom de las exportaciones y un superávit récord de la balanza comercial, que para este año se estima en U$S 40.000 millones. Lula, que desde que llegó al poder aplica una política de estricta ortodoxia monetaria, dijo que la decisión de adelantar los pagos al FMI se adoptó para anunciarle al mundo que se acabó el tiempo de la colonización.Aún no se calcularon los intereses que se ahorrarían con el pago anticipado al Club de París, dijo un vocero. Este organismo está integrado por los principales países industrializados acreedores; actualmente nuclea a Alemania, Austria, Australia, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, EE.UU., Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Japón, Noruega, Holanda, Gran Bretaña, Rusia, Suecia y Suiza. (AFP-NA)
La deuda con el FMI tenía vencimientos programados hasta diciembre de 2007, pero el gobierno anunció la semana pasada que la liquidaría en su totalidad antes de fin de año. De ese modo, Brasil acabará de reembolsar el paquete de U$S 30.000 millones -el mayor jamás otorgado por el organismo-, acordado en 2002 para enfrentar las turbulencias y la ola especulativa provocadas por el temor de la llegada de Lula al poder. Ese crédito stand by (sujeto a condiciones) fue prolongado en 2003 y ampliado a U$S 42.100 millones, aunque, para demostrar su recuperación, Brasil sólo retiró U$S 26.450 millones.
El reembolso anticipado permitirá ahorrar U$S 900 millones en el pago de intereses. Los recursos saldrán de los activos de reservas, incrementados por un boom de las exportaciones y un superávit récord de la balanza comercial, que para este año se estima en U$S 40.000 millones. Lula, que desde que llegó al poder aplica una política de estricta ortodoxia monetaria, dijo que la decisión de adelantar los pagos al FMI se adoptó para anunciarle al mundo que se acabó el tiempo de la colonización.Aún no se calcularon los intereses que se ahorrarían con el pago anticipado al Club de París, dijo un vocero. Este organismo está integrado por los principales países industrializados acreedores; actualmente nuclea a Alemania, Austria, Australia, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, EE.UU., Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Japón, Noruega, Holanda, Gran Bretaña, Rusia, Suecia y Suiza. (AFP-NA)







