22 Diciembre 2005 Seguir en 
Nueva York.- El sindicato de trabajadores de ómnibus y subtes de Nueva York puso fin hoy a la huelga de tres días y ordenó a los empleados volver a sus puestos de trabajo, después de que los líderes sindicales acordaran reanudar las negociaciones con las autoridades de transporte.
El líder sindical Roger Toussaint dijo en una improvisada conferencia de prensa que el servicio será reanudado "inmediatamente", después de que la junta directiva del Sindicato de Trabajadores del Transporte (TWU, según sus siglas en inglés) aprobara por 36 votos a favor y 5 en contra la finalización de la huelga. Toussaint no ofreció detalles del acuerdo con la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA).
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, dijo que espera que los autobuses reanuden su servicio en la noche de hoy y que el metro vuelva a la normalidad en la mañana del viernes, aunque dependerá de qué tan rápido puedan volver a sus puestos de trabajo los 33.700 empleados del transporte público. Un sistema que atiende a siete millones de viajeros diariamente "no puede ponerse en marcha o detenerse con apretar un botón", dijo a los periodistas. Bloomberg instó a los residentes y turistas a no dejar de hacer compras navideñas.
"Este fue realmente un importante examen para nuestra ciudad", añadió. Toussaint y funcionarios de la MTA llegaron a un acuerdo previamente con el mediador del estado de Nueva York Richard Curreri para finalizar la huelga e iniciar inmediatamente las negociaciones formales para un nuevo contrato. Curreri había dicho hoy que se registraron "negociaciones fructíferas" con el sindicato de transporte urbano y con la patronal.
Además apuntó que ambas partes expresaron un "deseo genuino de resolver sus diferencias" al reanudar las negociaciones. Antes, la presión sobre el sindicato creció considerablemente cuando el juez Theodore Jones amenazó con encarcelar al jefe del sindicato Toussaint, y a otros dos líderes de la organización. La suspensión de actividades de tres días fue las más corta en la historia sindical de Nueva York.
La huelga de tránsito de 1980 duró 11 días y la anterior, en 1966, había durado doce. En 1967, Nueva York aprobó la ley Taylor que prohíbe a los empleados públicos tomar este tipo de medidas de fuerza. El sindicato pide, entre otros reclamos, un aumento salarial y reducir la edad de la jubilación con el salario completo.
Los trabajadores ganan unos 55.000 dólares por año. Quieren un 24 % de aumento en un nuevo contrato de trabajo, mientras que la MTA ofrecía un nueve por ciento. Funcionarios de transporte señalaron que la reanudación de los
servicios llevará alrededor de 12 horas. La medida de fuerza costó a la economía de Nueva York 400 millones de dólares (338 millones de euros) diarios, según Bloomberg. Informes de los medios indicaron que la asistencia escolar disminuyó un 71 % el miércoles, mientras los restaurantes recibieron un 40 % menos de clientes. (DPA)
El líder sindical Roger Toussaint dijo en una improvisada conferencia de prensa que el servicio será reanudado "inmediatamente", después de que la junta directiva del Sindicato de Trabajadores del Transporte (TWU, según sus siglas en inglés) aprobara por 36 votos a favor y 5 en contra la finalización de la huelga. Toussaint no ofreció detalles del acuerdo con la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA).
El alcalde de la ciudad de Nueva York, Michael Bloomberg, dijo que espera que los autobuses reanuden su servicio en la noche de hoy y que el metro vuelva a la normalidad en la mañana del viernes, aunque dependerá de qué tan rápido puedan volver a sus puestos de trabajo los 33.700 empleados del transporte público. Un sistema que atiende a siete millones de viajeros diariamente "no puede ponerse en marcha o detenerse con apretar un botón", dijo a los periodistas. Bloomberg instó a los residentes y turistas a no dejar de hacer compras navideñas.
"Este fue realmente un importante examen para nuestra ciudad", añadió. Toussaint y funcionarios de la MTA llegaron a un acuerdo previamente con el mediador del estado de Nueva York Richard Curreri para finalizar la huelga e iniciar inmediatamente las negociaciones formales para un nuevo contrato. Curreri había dicho hoy que se registraron "negociaciones fructíferas" con el sindicato de transporte urbano y con la patronal.
Además apuntó que ambas partes expresaron un "deseo genuino de resolver sus diferencias" al reanudar las negociaciones. Antes, la presión sobre el sindicato creció considerablemente cuando el juez Theodore Jones amenazó con encarcelar al jefe del sindicato Toussaint, y a otros dos líderes de la organización. La suspensión de actividades de tres días fue las más corta en la historia sindical de Nueva York.
La huelga de tránsito de 1980 duró 11 días y la anterior, en 1966, había durado doce. En 1967, Nueva York aprobó la ley Taylor que prohíbe a los empleados públicos tomar este tipo de medidas de fuerza. El sindicato pide, entre otros reclamos, un aumento salarial y reducir la edad de la jubilación con el salario completo.
Los trabajadores ganan unos 55.000 dólares por año. Quieren un 24 % de aumento en un nuevo contrato de trabajo, mientras que la MTA ofrecía un nueve por ciento. Funcionarios de transporte señalaron que la reanudación de los
servicios llevará alrededor de 12 horas. La medida de fuerza costó a la economía de Nueva York 400 millones de dólares (338 millones de euros) diarios, según Bloomberg. Informes de los medios indicaron que la asistencia escolar disminuyó un 71 % el miércoles, mientras los restaurantes recibieron un 40 % menos de clientes. (DPA)







