22 Diciembre 2005 Seguir en 
La Paz.- La prórroga de la licitación del yacimiento de hierro de El Mutún, dispuesta ayer por el gobierno transitorio boliviano, abrió un conflicto entre sectores de oriente, que piden acelerar el proyecto, y los de occidente, que se oponen. El presidente saliente, Eduardo Rodríguez, dejó a su sucesor, Evo Morales, la decisión sobre la eventual adjudicación de este yacimiento, el más importante del mundo, ubicado en la ciudad santacruceña de Puerto Suárez.
Como consecuencia de esta medida, que retrasa por dos meses la licitación internacional, el poderoso movimiento cívico de Santa Cruz anunció el bloqueo indefinido de rutas y el acceso a Brasil a partir de hoy. Un dirigente santacruceño dijo que los cooperativistas mineros del MAS (Movimiento al Socialismo, partido del presidente electo) buscan la destrucción de Santa Cruz. "No lo vamos a permitir", aseveró.
Las reservas de El Mutún alcanzan a 40.000 millones de toneladas de hierro y 10.000 millones de toneladas de magnesio, lo que representa el 70% de las reservas del mundo, según datos de Santa Cruz. El potencial de producción del yacimiento es de 1,5 millón de toneladas de hierro por año. La posible adjudicación podría generar 2.000 empleos directos y 8.000 indirectos, según la Empresa Siderúrgica Mutún, que estima ingresos por U$S 20 millones y exportaciones por U$S 250 millones. Entre los interesados en licitar figuran el grupo británico-holandés Mittal Steel, la brasileña EBX Siderúrgica de Bolivia, el consorcio argentino Techint-Siderar, una empresa china y otra india.
La decisión del gobierno transitorio fue considerada lógica y acertada por observadores. Rodríguez no puede tomar determinaciones de tal trascendencia para el Estado, a un mes de entregar al poder a Morales. El escrutinio provisorio de los comicios del domingo otorgaba hasta ayer más del 52% de los votos al líder socialista. Según el vicepresidente electo, Alvaro García Linera, la decisión de Rodríguez "cierra definitivamente el ciclo de las privatizaciones de corte fundamentalista que padeció Bolivia". (DPA)
Como consecuencia de esta medida, que retrasa por dos meses la licitación internacional, el poderoso movimiento cívico de Santa Cruz anunció el bloqueo indefinido de rutas y el acceso a Brasil a partir de hoy. Un dirigente santacruceño dijo que los cooperativistas mineros del MAS (Movimiento al Socialismo, partido del presidente electo) buscan la destrucción de Santa Cruz. "No lo vamos a permitir", aseveró.
Las reservas de El Mutún alcanzan a 40.000 millones de toneladas de hierro y 10.000 millones de toneladas de magnesio, lo que representa el 70% de las reservas del mundo, según datos de Santa Cruz. El potencial de producción del yacimiento es de 1,5 millón de toneladas de hierro por año. La posible adjudicación podría generar 2.000 empleos directos y 8.000 indirectos, según la Empresa Siderúrgica Mutún, que estima ingresos por U$S 20 millones y exportaciones por U$S 250 millones. Entre los interesados en licitar figuran el grupo británico-holandés Mittal Steel, la brasileña EBX Siderúrgica de Bolivia, el consorcio argentino Techint-Siderar, una empresa china y otra india.
La decisión del gobierno transitorio fue considerada lógica y acertada por observadores. Rodríguez no puede tomar determinaciones de tal trascendencia para el Estado, a un mes de entregar al poder a Morales. El escrutinio provisorio de los comicios del domingo otorgaba hasta ayer más del 52% de los votos al líder socialista. Según el vicepresidente electo, Alvaro García Linera, la decisión de Rodríguez "cierra definitivamente el ciclo de las privatizaciones de corte fundamentalista que padeció Bolivia". (DPA)







