Nueva York se quedó sin ómnibus ni subtes

La mayor huelga en 25 años fue declarada ilegal. El sistema de emergencia. Un juez aplicó U$S 1 millón de multa por cada día de paro al sindicato organizador. Millones de personas afectadas.

CRUDO INVIERNO. Muchos recurrieron a vehículos casi olvidados para llegar a sus lugares de trabajo.(REUTER)
CRUDO INVIERNO. Muchos recurrieron a vehículos casi olvidados para llegar a sus lugares de trabajo.(REUTER)
21 Diciembre 2005
Nueva York.- El transporte público de Nueva York quedó ayer paralizado por la mayor huelga del sector en los últimos 25 años. Más de siete millones de personas tuvieron que buscar medios alternativos de transporte o fueron forzadas a caminar hacia el centro de Nueva York, debido a que la medida de fuerza dejó a la gigantesca ciudad sin subterráneos ni ómnibus.
En este contexto, un juez acogió el pedido del alcalde neoyorquino, Michael Bloomberg, y declaró ilegal la medida de fuerza. Además, le impuso al sindicato organizador una multa de U$S 1 millón por cada día de paro. Se estima que la huelga causará pérdidas cercanas a los U$S 400 millones diarios al gobierno de Nueva York. El juez consideró que la medida de fuerza viola la ley del Estado, que prohíbe a los empleados públicos hacer paros.
Bloomberg, que llegó a su trabajo a pie, acusó a los sindicatos de haberle dado la espalda a la ciudad y advirtió que las autoridades no negociarán mientras continúe el paro. Los trabajadores reclaman mejoras salariales y laborales. Para evitar mayores trastornos, el alcalde republicano puso en marcha un plan de contingencia que, entre otras medidas, obliga a los automovilistas a circular por Manhattan con al menos tres acompañantes.
La huelga se inició a las 3 de la madrugada de ayer y amenaza con hacer fracasar la temporada de compras navideñas. Miles de neoyorquinos ingresaron a pie a Manhattan a través de los puentes que la comunican con el exterior. Otros usaron patines o bicicletas, pese a las temperaturas bajo cero. Muchos compartieron taxis con vecinos e incluso con desconocidos, mientras que uno de cada tres empleados no concurrió al trabajo. En tanto, los trabajadores de la red de transportes recorrieron las calles con carteles en los que se leía "Somos los que movemos Nueva York y exigimos respeto". (Télam-SNI)

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