19 Diciembre 2005 Seguir en 
Ciudad del Vaticano.- El Papa Benedicto XVI dijo hoy que Francia debe tener en cuenta la advertencia de las protestas que sacudieron distintas ciudades del país el mes pasado e instó a los franceses a hacer más para promover la integración racial.
"La violencia interna que dejó su marca en las sociedades sólo puede ser condenada, sin embargo, fue un mensaje, notablemente, de la juventud", dijo el Papa durante una audiencia con el embajador francés ante el Vaticano.
Los disturbios registrados en los suburbios pobres de Francia comenzaron tras la muerte accidental de dos adolescentes que aparentemente eran perseguidos por la policía, pero derivaron en protestas de jóvenes de origen africano y franceses pobres.
Después de las protestas que duraron semanas, el presidente Jacques Chirac reconoció que Francia necesita mejorar las condiciones de vida en sus "banlieues", los suburbios pobres.
El Papa dijo que los inmigrantes llevaron "riqueza económica, social y cultural" a Francia, que ahora enfrenta el desafío de honrar sus valores de igualdad y fraternidad dando "un paso más hacia la integración".
Francia, un país predominantemente católico que tiene entre cinco y 10 % de población musulmana, necesita asegurarse que los inmigrantes y sus descendientes puedan ser parte "de una verdadera cultura común embuída con los valores morales y espirituales fundamentales", sostuvo el Papa.
Eso significa darles "más confianza sobre un futuro mejor, permitirles construir su presente, encontrar un trabajo que responda a sus necesidades y las de sus familias, tener el bienestar que es su derecho natural", agregó.
Según el Papa, otros países europeos necesitan hacer esfuerzos similares.
"La paz social, en gran parte, es (alcanzada) a ese precio", concluyó. (Reuter)
"La violencia interna que dejó su marca en las sociedades sólo puede ser condenada, sin embargo, fue un mensaje, notablemente, de la juventud", dijo el Papa durante una audiencia con el embajador francés ante el Vaticano.
Los disturbios registrados en los suburbios pobres de Francia comenzaron tras la muerte accidental de dos adolescentes que aparentemente eran perseguidos por la policía, pero derivaron en protestas de jóvenes de origen africano y franceses pobres.
Después de las protestas que duraron semanas, el presidente Jacques Chirac reconoció que Francia necesita mejorar las condiciones de vida en sus "banlieues", los suburbios pobres.
El Papa dijo que los inmigrantes llevaron "riqueza económica, social y cultural" a Francia, que ahora enfrenta el desafío de honrar sus valores de igualdad y fraternidad dando "un paso más hacia la integración".
Francia, un país predominantemente católico que tiene entre cinco y 10 % de población musulmana, necesita asegurarse que los inmigrantes y sus descendientes puedan ser parte "de una verdadera cultura común embuída con los valores morales y espirituales fundamentales", sostuvo el Papa.
Eso significa darles "más confianza sobre un futuro mejor, permitirles construir su presente, encontrar un trabajo que responda a sus necesidades y las de sus familias, tener el bienestar que es su derecho natural", agregó.
Según el Papa, otros países europeos necesitan hacer esfuerzos similares.
"La paz social, en gran parte, es (alcanzada) a ese precio", concluyó. (Reuter)







