Navidad y Fin de Año, en Europa

Un circuito muy festivo.

17 Diciembre 2005
Buenos Aires. La Comisión Europea de Turismo elaboró como parte de la campaña de promoción del Destino Europa, un programa con las propuestas de Navidad y Año Nuevo en los países que la integran.

Zurich, llamada "la ciudad de la Navidad", instaló una moderna escultura de luces en su principal centro de compras, considerado el mercado navideño más grande de Europa.

Cerca de allí el clima festivo ya llegó con Live on Ice, el espectáculo que se presenta en la pista de hielo artificial del Museo de Historia Nacional. En Suiza también hay mercados de Navidad en Basilea, Bellinzona, Berna, Einsiedein y Fribourg.

Los mercados navideños de Dresden, en Alemania, son una vieja tradición del siglo XV, que ya aparecen en 1434 como festividades de uno o dos días, y que actualmente comienzan a fines de noviembre y se extienden hasta el 6 de enero.

En estos mercados, que están junto a las iglesias católicas de la ciudad, prevalece el aroma a almendras tostadas, castañas, pan de miel y vino caliente con canela, y son el mejor lugar para comprar pesebres, velas de cera de abeja y adornos navideños.

Los paradores de España, una extensa red de alojamientos situados en lugares paradisíacos, son una excelente opción para pasar las fiestas de fin de año.

El parador Atlántico de Cádiz ofrece a sus huéspedes una bellísima vista de la Bahía Gaditana, mientras que el de Nerka, en la Costa del Sol, se abre hacia la bellísima playa de Burriana.

Y en Italia la Navidad comienza a celebrarse en los primeros días de diciembre, cuando Papá Noel aparece en las costas del Río Arno, en Florencia, la capital de la Toscana.

A partir de allí el espíritu navideño se instala en el norte italiano, donde nativos y foráneos disfrutan de conciertos y presentaciones de cantos gregorianos en toda la ciudad.

También la ciudad francesa de Dijon es un buen lugar para celebrar la llegada del nuevo año. Allí la decoración navideña se instala alrededor del 3 de diciembre, y en unas cien casas de madera se comienza a vender vino, mostaza, embutidos y artesanías.

Dijon es una moderna ciudad situada entre Lyon y París, que tiene unos 200 mil habitantes y es famosa por los festivales de danza, teatro y gastronomía que se realizan todos los años.

Pero si lo que se busca es mucha animación, el destino es Portugal, donde a mediados de noviembre en la Isla de Madeira comienzan las celebraciones de fin de año.

El anfiteatro de la ciudad de Funchal se transforma en un pesebre que tiene 250 mil lamparitas de colores, mientras en las calles decoradas con flores se realizan shows y exposiciones temáticas.

Y exactamente a la medianoche del último día de diciembre, doce campanadas reciben al año nuevo en este archipiélago portugués del oceáno Atlántico, al que llegan diez vuelos por día desde Lisboa. En Dublin, la capital de Irlanda, lo más famoso es el pesebre viviente de la Parrel Square, pero lo más curioso son sus corridas de caballos y las animadas fiestas en los pubs de la ciudad.

La tradición se sigue con un concierto de gala el primer día del año, y con la visita el 6 de enero a la casa de James Joyce. Ese día el escritor escribió "Los Muertos", uno de sus cuentos de Navidad más conocidos y elogiados por los amantes de la literatura. (Télam)

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