16 Diciembre 2005 Seguir en 
Hong Kong.- A tres días del cierre, las negociaciones por una mayor liberalización del comercio internacional seguían estancadas ayer en Hong Kong, donde se celebra la VI Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Hasta el momento, los ministros de los 149 países nucleados en la OMC han logrado escasos avances en los intentos de abrir los mercados agrícolas mundiales para impulsar especialmente las exportaciones de los países menos desarrollados.
Las posiciones de los países actores parecen irreconciliables. Por un lado, el Grupo de los 20 (G-20, integrado por la Argentina, Brasil e India, entre otros) reclamó a Estados Unidos una oferta más generosa para reducir las barreras que limitan la colocación de productos agrícolas y agroindustriales en los países industrializados. Por otro, recrudecieron las diferencias entre EE.UU. y la Unión Europea (UE) respecto de los subsidios a la agricultura y de la ayuda alimentaria a los países más pobres.
Paralelamente, EE.UU., Brasil e India presionan en bloque a la UE para que en 2010 ponga fin a sus cuantiosas ayudas a la exportación agrícola. El resultado de esta presión podría ser clave para el éxito o el fracaso de la conferencia. El canciller brasileño, Celso Amorim, comentó que como los países de la OMC ya han acordado eliminar los subsidios a la exportación que alteran el comercio, todo lo que se necesita es fijar la fecha final para materializarlo. Pero la UE condiciona su decisión a que EE.UU. deje de usar la ayuda alimentaria para deshacerse de sus excedentes en los mercados mundiales, y a que Australia y Canadá impongan disciplinas más férreas en sus oligopolios estatales de materias primas. (Télam-SNI-DPA)
Las posiciones de los países actores parecen irreconciliables. Por un lado, el Grupo de los 20 (G-20, integrado por la Argentina, Brasil e India, entre otros) reclamó a Estados Unidos una oferta más generosa para reducir las barreras que limitan la colocación de productos agrícolas y agroindustriales en los países industrializados. Por otro, recrudecieron las diferencias entre EE.UU. y la Unión Europea (UE) respecto de los subsidios a la agricultura y de la ayuda alimentaria a los países más pobres.
Paralelamente, EE.UU., Brasil e India presionan en bloque a la UE para que en 2010 ponga fin a sus cuantiosas ayudas a la exportación agrícola. El resultado de esta presión podría ser clave para el éxito o el fracaso de la conferencia. El canciller brasileño, Celso Amorim, comentó que como los países de la OMC ya han acordado eliminar los subsidios a la exportación que alteran el comercio, todo lo que se necesita es fijar la fecha final para materializarlo. Pero la UE condiciona su decisión a que EE.UU. deje de usar la ayuda alimentaria para deshacerse de sus excedentes en los mercados mundiales, y a que Australia y Canadá impongan disciplinas más férreas en sus oligopolios estatales de materias primas. (Télam-SNI-DPA)







