Morales lidera las encuestas preelectorales en Bolivia
Causan revuelo las declaraciones políticas de algunos jefes militares. La veda electoral. Los candidatos cerraron sus campañas. Se prevé que la definición de la elección presidencial se producirá en el Congreso. La posición del tercer candidato.
15 Diciembre 2005 Seguir en 
LA PAZ.- A cuatro días de los comicios generales en Bolivia, Evo Morales, líder del Movimiento al Socialismo (MAS), seguía ayer el frente de las encuestas de intención de voto para presidente del país, seguido por el ex mandatario Jorge Quiroga, de la agrupación Poder Democrático y Social (Podemos). Sin embargo, ninguno de los dos obtendría la mayoría absoluta, que se entiende como el 50% más 1 de los votos, para ganar la elección.
Unos 3,6 millones de bolivianos están convocados para elegir el domingo presidente, vicepresidente, senadores, diputados y, por primera vez, prefectos (gobernadores) de las 9 regiones del país. Las nuevas autoridades de la Nación deberán asumir el 22 de enero.
Según sondeos, Morales obtendrá el 36% de los votos, y Quiroga el 29%. De confirmarse esta tendencia, la puja se definirá en el congreso, ya que en Bolivia no existe la figura del balotaje. El empresario Samuel Doria Medina, del partido Unidad Nacional, tercero en las preferencias (9%), anticipó que respaldará en el Congreso al ganador, si se impuso en las urnas al segundo con más del 5% de los votos. Sin chances -por lo que dicen las encuestas- figura Michiaki Nagatani, candidato del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), con el 5%.
En el cierre de campaña, el clima político de Bolivia se enrareció aún más tras denuncias de fraude y las declaraciones diversas de militares. Morales cerró su campaña en La Paz en un acto multitudinario. En la oportunidad, denunció que hubo inscripciones dobles o triples de votantes en el padrón del departamento de Pando, en la frontera norte con Brasil y Perú. Sin embargo, el organismo electoral demostró que los nombres registrados corresponden a homónimos con diferentes documentos de identidad. Fueron las Fuerzas Armadas las que encendieron el debate, después de que su comandante, el almirante Marco Antonio Justiniano, pidió que se respete la opinión de la mayoría, aunque sea relativa. Distintos sectores interpretaron esta declaración como un llamado a aceptar al ganador en las urnas y no a acudir al mecanismo previsto en la Constitución, según el cual se define el cargo presidencial entre las dos fórmulas que obtuvieron el mayor número de sufragios válidos. El influyente diario "La Razón" dijo que las Fuerzas Armadas no pueden sugerir nada que se aparte de la Carta Magna. Por su parte, el jefe del Estado Mayor del Ejército, general Marco Antonio Vásquez, anticipó la subordinación de las Fuerzas Armadas a un eventual gobierno de Morales. "Le garantizo, Morales, que se cumplirá al pie de la letra sus órdenes", sostuvo Vásquez. Su declaración fue considerada como un claro espaldarazo al líder indígena. (DPA-AFP-NA)
Unos 3,6 millones de bolivianos están convocados para elegir el domingo presidente, vicepresidente, senadores, diputados y, por primera vez, prefectos (gobernadores) de las 9 regiones del país. Las nuevas autoridades de la Nación deberán asumir el 22 de enero.
Según sondeos, Morales obtendrá el 36% de los votos, y Quiroga el 29%. De confirmarse esta tendencia, la puja se definirá en el congreso, ya que en Bolivia no existe la figura del balotaje. El empresario Samuel Doria Medina, del partido Unidad Nacional, tercero en las preferencias (9%), anticipó que respaldará en el Congreso al ganador, si se impuso en las urnas al segundo con más del 5% de los votos. Sin chances -por lo que dicen las encuestas- figura Michiaki Nagatani, candidato del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), con el 5%.
En el cierre de campaña, el clima político de Bolivia se enrareció aún más tras denuncias de fraude y las declaraciones diversas de militares. Morales cerró su campaña en La Paz en un acto multitudinario. En la oportunidad, denunció que hubo inscripciones dobles o triples de votantes en el padrón del departamento de Pando, en la frontera norte con Brasil y Perú. Sin embargo, el organismo electoral demostró que los nombres registrados corresponden a homónimos con diferentes documentos de identidad. Fueron las Fuerzas Armadas las que encendieron el debate, después de que su comandante, el almirante Marco Antonio Justiniano, pidió que se respete la opinión de la mayoría, aunque sea relativa. Distintos sectores interpretaron esta declaración como un llamado a aceptar al ganador en las urnas y no a acudir al mecanismo previsto en la Constitución, según el cual se define el cargo presidencial entre las dos fórmulas que obtuvieron el mayor número de sufragios válidos. El influyente diario "La Razón" dijo que las Fuerzas Armadas no pueden sugerir nada que se aparte de la Carta Magna. Por su parte, el jefe del Estado Mayor del Ejército, general Marco Antonio Vásquez, anticipó la subordinación de las Fuerzas Armadas a un eventual gobierno de Morales. "Le garantizo, Morales, que se cumplirá al pie de la letra sus órdenes", sostuvo Vásquez. Su declaración fue considerada como un claro espaldarazo al líder indígena. (DPA-AFP-NA)







