13 Diciembre 2005 Seguir en 
LONDRES.- Un gigantesco incendio declarado el domingo en un depósito de combustible cerca de Londres ha dejado hasta ahora unos 40 heridos y pérdidas millonarias. Unas 2.000 personas han sido evacuadas y la posibilidad de una nueva explosión obligó a los bomberos a suspender sus tareas. Las operaciones para sofocar el fuego en el centro de Buncefield, convertido en un infierno, empezaron ayer por la mañana, pero a la tarde, cuando los bomberos habían controlado 10 de los 20 focos principales, debieron replegarse ante la posibilidad de que explote un tanque que contiene un carburante muy volátil.
Por primera vez se está utilizando el equipo para combatir material explosivo que el gobierno adquirió tras los atentados terroristas del 11 de setiembre de 2001 (11S). La maquinaria que produce la espuma especial se encontraba almacenada en distintos puntos del país y ha sido trasladada con la mayor prontitud al lugar de la catástrofe.
El tamaño del incendio y el hecho de que el material inflamable esté formado por gasolina, petróleo, gases y plásticos, hace que los bomberos se hallen en terreno desconocido, declaró un funcionario. Los daños en el depósito, que en gran parte pertenece a Total y Texaco, podrían llegar a los U$S 100 millones. (DPA-Télam-SNI)
Por primera vez se está utilizando el equipo para combatir material explosivo que el gobierno adquirió tras los atentados terroristas del 11 de setiembre de 2001 (11S). La maquinaria que produce la espuma especial se encontraba almacenada en distintos puntos del país y ha sido trasladada con la mayor prontitud al lugar de la catástrofe.
El tamaño del incendio y el hecho de que el material inflamable esté formado por gasolina, petróleo, gases y plásticos, hace que los bomberos se hallen en terreno desconocido, declaró un funcionario. Los daños en el depósito, que en gran parte pertenece a Total y Texaco, podrían llegar a los U$S 100 millones. (DPA-Télam-SNI)







