12 Diciembre 2005 Seguir en 
Beirut.- Poco antes del debate en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre el asesinato del ex primer ministro libanés Rafik Hariri, un atentado costó hoy la vida a uno de los críticos antisiros más importantes de Líbano, el periodista y diputado Yubran Tueini. Tueini murió en su coche al explotar una bomba en un populoso sector industrial del área de Mukles al paso del automóvil, cuando el periodista se dirigía a su trabajo.
Al menos otras tres personas murieron con él y más de diez resultaron heridas, algunas muy graves, según la policía y fuentes médicas. Siria condenó enérgicamente el atentado.
Según las investigaciones realizadas hasta el momento, hacia las 09:00 horas (local) explotó un coche aparcado a un margen de la carretera y cargado con unos cien kilos de explosivos, justo en el momento en el que el vehículo de Tueini pasaba por el lugar.
La fuerza de la explosión lanzó el coche blindado a un valle junto a la carretera. Los bomberos encontraron después el cadáver de Tueini, el de su conductor y los de otras dos personas. Una columna de humo negro se elevó al cielo tras la explosión, relataron testigos. La policía acordonó la zona para evacuar a los habitantes.
Tueini, de 48 años, era redactor jefe del diario "An Nahar" y uno de los críticos más prominentes de Siria, país que mantuvo una presencia militar de 29 años en Líbano hasta el pasado mes de abril Había sido elgido diputado en los comicios celebrados en mayo y junio.
Según dijo su familia, había regresado el domingo por la noche de París, donde había acudido a una ceremonia en honor de su padre, Ghassan Tueini, también un importante periodista libanés y ex embajador de Líbano ante Naciones Unidas. En su último comentario editorial, Tueini había calificado al ministro sirio de Relaciones Exteriores, Faruk al Sharaa, como "persona anacrónica" que no está dispuesto a aceptar la independencia de Líbano.
El periodista formaba parte de la lista electoral encabezada por Saad Hariri, el hijo del ex primer ministro antisirio Rafik Hariri, asesinado en Beirut el 14 de febrero de este año. Saad Hariri ya se encuentra desde hace meses en el exterior debido a que su nombre, junto con los de otros críticos de Siria, figura en una "lista negra" de personas a ser asesinadas que había aparecido durante la investigación de una comisión internacional sobre el atentado que costó la vida a su padre y a otras 22 personas.
El jefe de la comisión internacional de Naciones Unidas, el fiscal alemán Detlev Mehlis, sospecha que los servicios secretos de Siria y Líbano estuvieron detrás del asesinato de Hariri. Mehlis entregó el domingo por la noche en Nueva York su segundo informe al secretario general de la ONU, Kofi Annan. El informe se comenzará a debatir el martes en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
De momento no se conocen detalles del documento. No obtante, Mehlis volvió a subrayar durante el fin de semana la importancia de la pista siria. Minutos después de que se confirmara la muerte de Tueini, decenas de libaneses se lanzaron a las calles gritando "ellos (los sirios) mataron a la voz libre de la prensa".
La agencia de noticias estatal siria SANA citó a un portavoz no identificado del gobierno de Damasco, según el cual el atentado contra el periodista y diputado fue dirigido contra la estabilidad y la paz social de Líbano. Se perpetró, dijo la fuente anónima, "para levantar en este momento acusaciones contra Siria".
En octubre se llevó a cabo un fallido atentado con explosivos contra Marwan Hamadeh, un tío de Tueini, quien había pedido un juicio internacional para condenar el régimen de Siria por todos estos crímenes cometidos contra Líbano y contra el pueblo libre de Líbano". Hamadeh, quien actualmente ocupa el cargo de ministro de Telecomunicaciones, anunció que abandonará el gabinete.
El pasado viernes había explotado una bomba dirigida contra un dirigente del grupo radical islámico Hamas, en la ciudad de Baalbeck, en el este de Líbano, sin que se registraran víctimas. (dpa)
Al menos otras tres personas murieron con él y más de diez resultaron heridas, algunas muy graves, según la policía y fuentes médicas. Siria condenó enérgicamente el atentado.
Según las investigaciones realizadas hasta el momento, hacia las 09:00 horas (local) explotó un coche aparcado a un margen de la carretera y cargado con unos cien kilos de explosivos, justo en el momento en el que el vehículo de Tueini pasaba por el lugar.
La fuerza de la explosión lanzó el coche blindado a un valle junto a la carretera. Los bomberos encontraron después el cadáver de Tueini, el de su conductor y los de otras dos personas. Una columna de humo negro se elevó al cielo tras la explosión, relataron testigos. La policía acordonó la zona para evacuar a los habitantes.
Tueini, de 48 años, era redactor jefe del diario "An Nahar" y uno de los críticos más prominentes de Siria, país que mantuvo una presencia militar de 29 años en Líbano hasta el pasado mes de abril Había sido elgido diputado en los comicios celebrados en mayo y junio.
Según dijo su familia, había regresado el domingo por la noche de París, donde había acudido a una ceremonia en honor de su padre, Ghassan Tueini, también un importante periodista libanés y ex embajador de Líbano ante Naciones Unidas. En su último comentario editorial, Tueini había calificado al ministro sirio de Relaciones Exteriores, Faruk al Sharaa, como "persona anacrónica" que no está dispuesto a aceptar la independencia de Líbano.
El periodista formaba parte de la lista electoral encabezada por Saad Hariri, el hijo del ex primer ministro antisirio Rafik Hariri, asesinado en Beirut el 14 de febrero de este año. Saad Hariri ya se encuentra desde hace meses en el exterior debido a que su nombre, junto con los de otros críticos de Siria, figura en una "lista negra" de personas a ser asesinadas que había aparecido durante la investigación de una comisión internacional sobre el atentado que costó la vida a su padre y a otras 22 personas.
El jefe de la comisión internacional de Naciones Unidas, el fiscal alemán Detlev Mehlis, sospecha que los servicios secretos de Siria y Líbano estuvieron detrás del asesinato de Hariri. Mehlis entregó el domingo por la noche en Nueva York su segundo informe al secretario general de la ONU, Kofi Annan. El informe se comenzará a debatir el martes en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
De momento no se conocen detalles del documento. No obtante, Mehlis volvió a subrayar durante el fin de semana la importancia de la pista siria. Minutos después de que se confirmara la muerte de Tueini, decenas de libaneses se lanzaron a las calles gritando "ellos (los sirios) mataron a la voz libre de la prensa".
La agencia de noticias estatal siria SANA citó a un portavoz no identificado del gobierno de Damasco, según el cual el atentado contra el periodista y diputado fue dirigido contra la estabilidad y la paz social de Líbano. Se perpetró, dijo la fuente anónima, "para levantar en este momento acusaciones contra Siria".
En octubre se llevó a cabo un fallido atentado con explosivos contra Marwan Hamadeh, un tío de Tueini, quien había pedido un juicio internacional para condenar el régimen de Siria por todos estos crímenes cometidos contra Líbano y contra el pueblo libre de Líbano". Hamadeh, quien actualmente ocupa el cargo de ministro de Telecomunicaciones, anunció que abandonará el gabinete.
El pasado viernes había explotado una bomba dirigida contra un dirigente del grupo radical islámico Hamas, en la ciudad de Baalbeck, en el este de Líbano, sin que se registraran víctimas. (dpa)







