10 Diciembre 2005 Seguir en 
MONTREAL.- La comunidad internacional reconoció que el Artico y sus poblaciones están especialmente expuestos al cambio climático, y se comprometió a considerar los problemas propios de esta región en sus acciones futuras. Este fue uno de los pocos acuerdos alcanzados por representantes de casi 200 países que asistieron a un encuentro en Montreal.
La declaración, adoptada por unanimidad, se apoya en conclusiones del estudio sobre el impacto del cambio climático en el Artico, fruto de cuatro años de investigaciones realizadas por científicos y por los indígenas inuit. Propuesto por Rusia, con el apoyo de EE.UU., Canadá, Francia y el Reino Unido, el texto subraya que el cambio climático, sumado a otros factores, como la radiación ultravioleta, atenta contra la salud humana, la cultura y el bienestar de los habitantes de la región, incluidas las comunidades indígenas, y pone en peligro las especies y los ecosistemas. Según el documento, las emisiones de gases de efecto invernadero provocarán en 100 años un aumento de entre 4 y 7 grados -casi el doble del aumento mundial- de la temperatura en el Artico, lo cual significa una amenaza para ese territorio.
El ex presidente de EE.UU. Bill Clinton, uno de los asistentes a la conferencia, afirmó ayer que el Protocolo de Kyoto -un compromiso internacional para reducir las emisiones contaminantes en los países industrializados- no debilita las economías de las naciones ricas. Clinton, durante cuyo gobierno se firmó el acuerdo -que luego no fue ratificado por el Congreso-, marcó diferencias con la actual administración estadounidense, que rechazó el protocolo. Según el presidente George W. Bush, el cumplimiento de las metas de dicho acuerdo afectaría económicamente a su país. "Eso es una mentira", subrayó Clinton. "Se sabe a ciencia cierta que el cambio climático es real, se acelera y es provocado por la actividad humana", remarcó. "Si hubiéramos hecho esfuerzos serios en el terreno de las tecnologías energéticas habríamos superado los objetivos de Kyoto", dijo. (AFP-NA)
La declaración, adoptada por unanimidad, se apoya en conclusiones del estudio sobre el impacto del cambio climático en el Artico, fruto de cuatro años de investigaciones realizadas por científicos y por los indígenas inuit. Propuesto por Rusia, con el apoyo de EE.UU., Canadá, Francia y el Reino Unido, el texto subraya que el cambio climático, sumado a otros factores, como la radiación ultravioleta, atenta contra la salud humana, la cultura y el bienestar de los habitantes de la región, incluidas las comunidades indígenas, y pone en peligro las especies y los ecosistemas. Según el documento, las emisiones de gases de efecto invernadero provocarán en 100 años un aumento de entre 4 y 7 grados -casi el doble del aumento mundial- de la temperatura en el Artico, lo cual significa una amenaza para ese territorio.
El ex presidente de EE.UU. Bill Clinton, uno de los asistentes a la conferencia, afirmó ayer que el Protocolo de Kyoto -un compromiso internacional para reducir las emisiones contaminantes en los países industrializados- no debilita las economías de las naciones ricas. Clinton, durante cuyo gobierno se firmó el acuerdo -que luego no fue ratificado por el Congreso-, marcó diferencias con la actual administración estadounidense, que rechazó el protocolo. Según el presidente George W. Bush, el cumplimiento de las metas de dicho acuerdo afectaría económicamente a su país. "Eso es una mentira", subrayó Clinton. "Se sabe a ciencia cierta que el cambio climático es real, se acelera y es provocado por la actividad humana", remarcó. "Si hubiéramos hecho esfuerzos serios en el terreno de las tecnologías energéticas habríamos superado los objetivos de Kyoto", dijo. (AFP-NA)







