Un retroceso

PUNTO DE VISTA por Roberto Duran Sepulveda, doctor y Master en Ciencias Políticas del Instituto de Altos Estudios Internacionales de la universidad de Ginebra, Suiza.

25 Noviembre 2005

Desde el punto de vista político, el gobierno de Pinochet fue un evidente retroceso por cuanto significó la llegada de la dictadura más larga que se vivió en la historia de Chile. Significó conculcar todo el proceso político republicano que se había prolongado en el país desde el año 1923. Se cortó la normalidad constitucional e institucional que hasta ese momento se había desarrollado sin ningún traspié. Significó que los militares pasaban a jugar un rol activo en la política chilena. Significó, entonces, un cambio y una transformación radical dentro de la evolución política de Chile. Y desde el punto de la convivencia, creo que fue una regresión cultural sumamente importante.
Si hay algo rescatable en ese período, eso es, sin duda, el progreso económico nacional; hay un primer período en el gobierno de Pinochet que puede calificarse como una dictadura común y corriente, que va desde 1973 hasta 1980. En ese año se aprueba la Constitución que da un marco de referencia a cierto tipo de convivencia, pero Pinochet nunca la respetó. Entonces se practica una economía liberal mucho más afiatada que permite sobrellevar la crisis del 82-83. A partir de entonces, y, especialmente, desde 1984, la economía chilena va a crecer incesantemente; y entre 1984 y 1989, se cimenta el régimen económico que vive hasta el día de hoy la sociedad chilena. El crecimiento económico es el único factor rescatable del gobierno de Pinochet y es importante por cuanto coloca a Chile en el ámbito de una modernidad que antes no había conocido.

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