La poligamia, en el debate sobre la violencia en Francia

Polémicas declaraciones del ministro francés del Trabajo Gerard Larcher al diario inglés Financial Times.

17 Noviembre 2005
PARIS.- Las declaraciones de responsables políticos del partido que gobierna Francia sobre el papel de la poligamia en los disturbios que vive el país desde hace tres semanas han provocado reacciones airadas de la oposición y de organizaciones izquierdas.

La poligamia es "una de las causas" de la violencia urbana declaró el miércoles el ministro francés del Trabajo Gerard Larcher al diario inglés Financial Times.

El diputado del partido Unión por un Movimiento Popular (UMP, en el poder) Pierre Cardo, alcalde de una comuna donde existen barrios sensibles, señaló por su parte que los jóvenes delincuentes en su comuna, proceden "a menudo de familias polígamas".

El presidente del grupo UMP en la Asamblea Nacional (Cámara baja), Bernard Accoyer, denunció, por su parte, que los poderes públicos han sido "asombrosamente laxistas" con la poligamia, que "plantea problemas de vivienda".

La legislación francesa prohíbe la bigamia y la castiga con un año de prisión y 45.000 euros de multa, pero las autoridades la toleran a condición de que el matrimonio no se celebre en Francia.

Según estadísticas de diversas asociaciones, en Francia hay unas 30.000 familias polígamas, en general originarias del Africa negra, con un promedio de diez hijos.

Algunas de las asociaciones más importantes de defensa de los derechos humanos reaccionaron vivamente a las declaraciones de los responsables políticos derechistas.

SOS Racismo expresó su "indignación" y precisó en un comunicado que "los disturbios urbanos mostraron sobre todo la incompetencia garrafal de los responsables políticos para dar respuesta a las dificultades de la población que vive en barrios difíciles".

El Movimiento contra el Racismo y por la Amistad entre los Pueblos (MRAP) denunció por su parte a los responsables políticos que "sacrifican las poblaciones de origen africano en el altar de las ambiciones políticas nauseabundas de la mayoría". "Hacer creer que el problema de los barrios periféricos es la poligamia es burlarse de todo el mundo", comentó por su parte Daniel Vaillant, diputado socialista y ex ministro del Interior, hablando en una emisora de radio este jueves.

"El principal problema para la integración es el empleo", explicó a su vez el diputado comunista Jean-Claude Sandrier, para el cual las autoridades están buscando "chivos expiatorios", mientras los ecologistas denunciaron "resabios racistas".

En la extrema derecha, el presidente del Frente Nacional Jean- Marie Le Pen erigido en paladín contra la "inmigración masiva del Tercer Mundo", acusó al gobierno de "hacer como si la poligamia le preocupase".

Matizando las expresiones de su correligionario, el portavoz del gobierno Jean-François Copé, estimó este jueves que "no se puede establecer un vínculo tan estrecho" entre poligamia y violencias urbanas.

Copé, que hace dos días ya se había referido al tema de la violencia urbana en Francia, para corregir una imagen deformada que estaría siendo proyectada en el extranjero, estimó que la crisis tenía "causas múltiples".

Precisando su términos, el ministro del Trabajo Gerard Larcher declaró este jueves en el cotidiano France Soir que quiso "iniciar una reflexión más que (emitir) un juicio de valores". (NA).

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