15 Noviembre 2005 Seguir en 
JERUSALEN.- Cientos de representantes israelíes y dirigentes de primer nivel procedentes de todo el mundo rindieron homenaje a Yitzhak Rabin, al cumplirse ayer el décimo aniversario de su asesinato, según el calendario judío. Durante la ceremonia ante la tumba del líder laborista, en Jerusalén, representantes de otros países y personalidades que siempre estuvieron comprometidas con el proceso de paz entre palestinos e israelíes resaltaron la vocación humanista de Rabin.
"No podemos olvidar que Rabin murió como un soldado universal en el conflicto que continúa endemoniando al ser humano", dijo en su discurso el ex presidente de EE.UU., Bill Clinton. "Me acuerdo perfectamente de todo lo que ocurrió en mis reuniones con este admirable hombre", prosiguió.
Rabin, junto con el también fallecido líder palestino, Yasser Arafat, firmaron en setiembre de 1993 una Declaración de Principios (los Acuerdos de Oslo) para encarar el proceso de paz entre israelíes y palestinos. Clinton, por entonces presidente de EE.UU., fue el garante de este compromiso trascendental.
Su último discurso
La ceremonia comenzó con una grabación del último discurso de Rabin, que pronunció el 4 de noviembre de 1995 en la plaza central de Tel Aviv, ante decenas de miles de personas, antes de ser asesinado a balazos por el extremista judío Yigal Amir. "Creo que todavía tenemos una oportunidad para lograr la paz, y vuestra presencia aquí demuestra que el país quiere la paz y no la violencia", dijo.
Por su parte, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, elogió a Rabin diciendo que respetaba su integridad aunque eran enemigos políticos. "Yo amaba a Yitzhak, inclusive cuando no nos llevábamos bien", recordó. Otros asistentes a la ceremonia, como la secretaria de Estado norteamericana, Condoleeza Rice, también exhortaron a llevar adelante la "hoja de ruta", la agenda elaborada por EE.UU., la UE, la ONU y Rusia para llegar a la creación de un Estado palestino independiente. (Reuter-Télam)
"No podemos olvidar que Rabin murió como un soldado universal en el conflicto que continúa endemoniando al ser humano", dijo en su discurso el ex presidente de EE.UU., Bill Clinton. "Me acuerdo perfectamente de todo lo que ocurrió en mis reuniones con este admirable hombre", prosiguió.
Rabin, junto con el también fallecido líder palestino, Yasser Arafat, firmaron en setiembre de 1993 una Declaración de Principios (los Acuerdos de Oslo) para encarar el proceso de paz entre israelíes y palestinos. Clinton, por entonces presidente de EE.UU., fue el garante de este compromiso trascendental.
Su último discurso
La ceremonia comenzó con una grabación del último discurso de Rabin, que pronunció el 4 de noviembre de 1995 en la plaza central de Tel Aviv, ante decenas de miles de personas, antes de ser asesinado a balazos por el extremista judío Yigal Amir. "Creo que todavía tenemos una oportunidad para lograr la paz, y vuestra presencia aquí demuestra que el país quiere la paz y no la violencia", dijo.
Por su parte, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, elogió a Rabin diciendo que respetaba su integridad aunque eran enemigos políticos. "Yo amaba a Yitzhak, inclusive cuando no nos llevábamos bien", recordó. Otros asistentes a la ceremonia, como la secretaria de Estado norteamericana, Condoleeza Rice, también exhortaron a llevar adelante la "hoja de ruta", la agenda elaborada por EE.UU., la UE, la ONU y Rusia para llegar a la creación de un Estado palestino independiente. (Reuter-Télam)
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