28 Octubre 2005 Seguir en 
CONCEPCION.- Los trabajadores del limón, nucleados en Uatre, profundizaron ayer su protesta con cortes sobre la ruta 38. Aunque los manifestantes permanecieron en la carretera hasta finalizar la tarde, pasado el mediodía liberaron el tránsito cada hora.
Se instalaron, como en las anteriores ocasiones, en Los Timbos (Arcadia) y en Famaillá. "Decidimos intensificar la medida de fuerza porque hasta ahora el Gobierno provincial no brindó ninguna respuesta satisfactoria a nuestras demandas", dijo Antonio Suárez, dirigente de la Uatre.
La protesta, que se inició a las 8 y que se prolongó hasta las 19, generó caos en la circulación vehicular y las consecuentes reacciones de bronca de los damnificados.
"Los perjuicios económicos que sufrimos son importantes a causa de estos cortes. En mi caso tenía que cargar papa desde Concepción a las 9 para transportarla hasta San Juan. Son las 11 y no lo puedo hacer", se quejó, enfurecido, el camionero Omar González. Durante la manifestación sólo se permitió el paso de ambulancias.
"Los que más sufrimos esta protesta somos los empleados, que debemos viajar y enfrentar una verdadera odisea en la ruta hasta llegar hasta nuestros lugares de trabajo. En cada protesta nadie nos garantiza nada. Además, con los trasbordos, hay que gastar el doble en transporte", apuntó, también indignado, el monterizo Francisco Lazarte.
Se instalaron, como en las anteriores ocasiones, en Los Timbos (Arcadia) y en Famaillá. "Decidimos intensificar la medida de fuerza porque hasta ahora el Gobierno provincial no brindó ninguna respuesta satisfactoria a nuestras demandas", dijo Antonio Suárez, dirigente de la Uatre.
La protesta, que se inició a las 8 y que se prolongó hasta las 19, generó caos en la circulación vehicular y las consecuentes reacciones de bronca de los damnificados.
"Los perjuicios económicos que sufrimos son importantes a causa de estos cortes. En mi caso tenía que cargar papa desde Concepción a las 9 para transportarla hasta San Juan. Son las 11 y no lo puedo hacer", se quejó, enfurecido, el camionero Omar González. Durante la manifestación sólo se permitió el paso de ambulancias.
"Los que más sufrimos esta protesta somos los empleados, que debemos viajar y enfrentar una verdadera odisea en la ruta hasta llegar hasta nuestros lugares de trabajo. En cada protesta nadie nos garantiza nada. Además, con los trasbordos, hay que gastar el doble en transporte", apuntó, también indignado, el monterizo Francisco Lazarte.
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