Ganaron un premio nacional con un estudio sobre parásitos
Alumnos de 6º grado hicieron un relevamiento en San Cayetano. Primer lugar en la Feria Nacional de Ciencias. Detectaron que 12 de cada 13 niños que concurren a un comedor tienen geoelmintos. Chicos bandeños, distinguidos por su trabajo sobre contaminación.
GANADORES. María Belén Alvarez y Franco Rojas, de San Cayetano, y Pablo Gómez y Cristian Medrano, de Banda del Río Salí. LA GACETA / FOTOS DE FRANCO VERA
28 Octubre 2005 Seguir en 

Los alumnos de 6º grado del colegio San Cayetano les presentaron batalla a los parásitos. Los chicos descubrieron que 12 de cada 13 niños que concurren al comedor infantil de la parroquia San Cayetano tienen parásitos.
Y convencieron al coordinador local del programa nacional "Chau, lombriz" de que incluya esa zona dentro de su plan de acción. La investigación ganó el primer premio, del nivel D (6º y 7º año) en el área Ciencias Naturales, de la Feria Nacional de Ciencia y Tecnología, en Formosa.
En el certamen, del tercero al quinto lugar, se destacaron el instituto Inmaculada Concepción, de Banda del Río Salí, en el área "Ingeniería y Tecnología", por un trabajo sobre la contaminación causada por ingenios azucareros; y las escuelas de Santa Ana, Río Chico y Simoca. Los chicos compitieron con 444 trabajos presentados por escuelas de todo el país.
María Belén Alvarez (6º año de EGB) y Franco Javier Rojas (7º año), junto a la docente Celia Palacios, explicaron que los geoelmintos son los parásitos más comunes en Tucumán.
"Para medir su incidencia, tomamos 8 familias con 33 niños que asisten al comedor infantil. Analizamos la materia fecal y tomamos muestras del suelo de sus casas. Todo está contaminado, lo que demuestra que los geoelmintos son un factor de riesgo para los chicos del comedor", dijeron.
"Las madres nos contaron que no les pueden pedir a sus hijos que se laven las manos porque las familias comparten un caño público y tienen que cruzar la calle. Les propusimos que junten agua en un fuentón y pongan jaboncito", contaron.
"Además, defecan en el piso porque tienen letrinas y sus hijos se podrían caer en ellas. El principal problema es el deficiente estado sanitario y la falta de agua potable", indicaron.
"Si un niño está desnutrido e infectado, los parásitos consumen el 30% de sus nutrientes. Como muchos de estos chicos están desnutridos, deberían tener un médico en el comedor, como había antes", añadieron.
Enemigo de los pulmones
Pablo Matías Gómez y Cristian Matías Medrano, de 2º año del Polimodal del instituto Inmaculada Concepción, de Banda del Río Salí, descubrieron un sencillo y económico método de medición de la contaminación por el hollín de los ingenios.
Comprobaron en fábricas azucareras de Banda del Río Salí y de Monteros, que desde 2003 hasta este año la contaminación fue creciendo y que las partículas son cada vez más pequeñas y se introducen en los alveolos pulmonares. "La solución es la utilización de un rociador de agua. Advertimos que cuando llueve, las partículas se humedecen y caen al piso.
Estamos perfeccionando un sistema para humedecer el entorno de las chimeneas y hacer caer las partículas para que no se expandan por la ciudad", explicaron.
Y convencieron al coordinador local del programa nacional "Chau, lombriz" de que incluya esa zona dentro de su plan de acción. La investigación ganó el primer premio, del nivel D (6º y 7º año) en el área Ciencias Naturales, de la Feria Nacional de Ciencia y Tecnología, en Formosa.
En el certamen, del tercero al quinto lugar, se destacaron el instituto Inmaculada Concepción, de Banda del Río Salí, en el área "Ingeniería y Tecnología", por un trabajo sobre la contaminación causada por ingenios azucareros; y las escuelas de Santa Ana, Río Chico y Simoca. Los chicos compitieron con 444 trabajos presentados por escuelas de todo el país.
María Belén Alvarez (6º año de EGB) y Franco Javier Rojas (7º año), junto a la docente Celia Palacios, explicaron que los geoelmintos son los parásitos más comunes en Tucumán.
"Para medir su incidencia, tomamos 8 familias con 33 niños que asisten al comedor infantil. Analizamos la materia fecal y tomamos muestras del suelo de sus casas. Todo está contaminado, lo que demuestra que los geoelmintos son un factor de riesgo para los chicos del comedor", dijeron.
"Las madres nos contaron que no les pueden pedir a sus hijos que se laven las manos porque las familias comparten un caño público y tienen que cruzar la calle. Les propusimos que junten agua en un fuentón y pongan jaboncito", contaron.
"Además, defecan en el piso porque tienen letrinas y sus hijos se podrían caer en ellas. El principal problema es el deficiente estado sanitario y la falta de agua potable", indicaron.
"Si un niño está desnutrido e infectado, los parásitos consumen el 30% de sus nutrientes. Como muchos de estos chicos están desnutridos, deberían tener un médico en el comedor, como había antes", añadieron.
Enemigo de los pulmones
Pablo Matías Gómez y Cristian Matías Medrano, de 2º año del Polimodal del instituto Inmaculada Concepción, de Banda del Río Salí, descubrieron un sencillo y económico método de medición de la contaminación por el hollín de los ingenios.
Comprobaron en fábricas azucareras de Banda del Río Salí y de Monteros, que desde 2003 hasta este año la contaminación fue creciendo y que las partículas son cada vez más pequeñas y se introducen en los alveolos pulmonares. "La solución es la utilización de un rociador de agua. Advertimos que cuando llueve, las partículas se humedecen y caen al piso.
Estamos perfeccionando un sistema para humedecer el entorno de las chimeneas y hacer caer las partículas para que no se expandan por la ciudad", explicaron.







