La mujer hizo su ingreso en el ámbito del poder, que era ocupado por los hombres, en el siglo XX. El llamado sexo débil, en otros tiempos supo hacerse dueño de la ciencia, de las artes, de las letras y del espectáculo. Pero no ocurrió lo mismo en la política, una actividad destinada al bien común que casi nunca estableció como objetivo el bien de las mujeres.
Con muchas dificultades, la mujer fue abriéndose camino en el "fangoso y sucio" terreno de la política. Golda Meir, premier de Israel en 1969, con una sencillez despampanante, tuvo en sus manos el destino de millones de criaturas y la capacidad de hacer y deshacer la paz en Medio Oriente a su antojo. Indira Gandhi, primera ministra de la India (1966-77), gobernó a 500 millones de habitantes y ganó una guerra frente a EEUU y China. Recientemente, sin tanto protagonismo pero con el mismo empuje y fuerza, Angela Merkel logró imponerse en el conservador y duro ámbito de la política germana, doblándole el brazo nada menos que a Gerhard Schröder.
En nuestro país, el rol de la mujer en la política es un fenómeno que le pertenece por entero al peronismo. Hay un antes y un después del voto femenino inaugurado por Eva Perón y del comienzo de los vínculos matrimoniales en la política de Estado.
Cuando el peronismo llega al poder, alcoba y despacho quedan íntimamente unidos.
En su primer discurso oficial, Evita se refirió a la mujer con estas palabras: "La mujer del Presidente de la República, que os habla, no es más que una argentina más, la compañera Evita, que está luchando por la reivindicación de millones de mujeres injustamente pospuestas en aquello de mayor valor en toda conciencia: la voluntad de elegir, la voluntad de vigilar, desde el sagrado recinto del hogar, la marcha maravillosa de su propio país". A partir de ese momento, la mujer entró de lleno en la política argentina.
Pero fue ella y algunas pocas más las que pudieron hacerse independientes de "sus" hombres y dar a la política la visión, el análisis, y la reflexión que sílo una mujer puede aportar.Cristina Fernández de Kirchner, Hilda "Chiche" Duhalde y Elisa Carrió son los actuales ejemplos de dicha irrupción en el machista ámbito político. Habrá que ver si el poder lo ejercen desde su lugar, sin imitar posturas masculinas, sin buscar consenso como lo hacen los hombres y sin dejar de lado sus instintos. Habrá que ver si Cristina Kirchner puede ser Cristina Fernández y "Chiche" Duhalde, "Chiche" González.
23 Octubre 2005 Seguir en 
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