17 Octubre 2005 Seguir en 
La decisión nacional de promover la reconversión del sector tabacalero provocó sorpresa en el Gobierno tucumano.
"Estamos sorprendidos, puesto que venimos manteniendo conversaciones frecuentes con los funcionarios del área en Agricultura de la Nación, y no se nos había informado nada al respecto", confesó a LA GACETA el secretario de Desarrollo Productivo, José Ignacio Lobo Viaña. "Más aún -añadió- el miércoles de esta semana viene a Tucumán (Eugenio) Corradini, quien es el encargado nacional de la distribución del Fondo Especial del Tabaco (FET), para planificar la distribución de estas partidas, pero no se nos dijo nada sobre la necesidad de reconvertir el tabaco".
Los tabacaleros tucumanos recibieron con mucha preocupación la noticia dada a conocer por el propio secretario de Agricultura de la Nación, Miguel Campos. El funcionario anunció que la actividad tabacalera debe iniciar cuanto antes un proceso de reconversión hacia otros cultivos, a raíz del convenio marco que firmó la Argentina con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el control del tabaquismo.
"Si hay un convenio internacional firmado para combatir al cigarrillo, habrá que atenerse a las disposiciones que se establezcan", dijo Lobo Viaña.
El secretario de Desarrollo Productivo consideró que el principal problema de intentar una reconversión de la actividad tabacalera de la provincia es que el cultivo se desarrolla, en general, en predios de reducidas dimensiones. "Los productores mayormente son minifundistas, muy pequeños, lo que resulta un problema si se quieren encarar cultivos como la soja y la caña", precisó.
El sector tabacalero tucumano se extiende en los departamentos de Alberdi, Graneros y La Cocha, en una superficie de alrededor de 6.500 hectáreas. En los últimos años, el área con tabaco viene cediendo terreno en favor de la soja y, últimamente, del arándano. Según Lobo Viaña, la actividad está compuesta por unos 4.000 productores que disponen, en promedio, de menos de dos hectáreas cada uno. "Desde el Gobierno vemos el sector tabacalero como una cuestión social", apuntó el funcionario tucumano.
La reconversión del tabaco tucumano puede ser fácil de anunciar, pero complicado de llevar a cabo. "En la zona tabacalera se registran heladas y granizo, lo que atenta contra un posible cultivo de arándanos. Y la soja necesita de grandes extensiones de campos", explicó Lobo Viaña. Tampoco parece posible la expansión del sector citrícola, que se encuentra en plena etapa de retracción del área con limoneros por sobreproducción de la fruta. "Una posibilidad es la producción de flores, que puede ser rentable, aunque demandaría un estudio de mercado para definir los alcances de la demanda de estos productos. Además, cambiar la cultura del tabacalero, que viene desde muchas generaciones atrás, no se hará de un día para el otro", concluyó Lobo Viaña.
"Estamos sorprendidos, puesto que venimos manteniendo conversaciones frecuentes con los funcionarios del área en Agricultura de la Nación, y no se nos había informado nada al respecto", confesó a LA GACETA el secretario de Desarrollo Productivo, José Ignacio Lobo Viaña. "Más aún -añadió- el miércoles de esta semana viene a Tucumán (Eugenio) Corradini, quien es el encargado nacional de la distribución del Fondo Especial del Tabaco (FET), para planificar la distribución de estas partidas, pero no se nos dijo nada sobre la necesidad de reconvertir el tabaco".
Los tabacaleros tucumanos recibieron con mucha preocupación la noticia dada a conocer por el propio secretario de Agricultura de la Nación, Miguel Campos. El funcionario anunció que la actividad tabacalera debe iniciar cuanto antes un proceso de reconversión hacia otros cultivos, a raíz del convenio marco que firmó la Argentina con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el control del tabaquismo.
"Si hay un convenio internacional firmado para combatir al cigarrillo, habrá que atenerse a las disposiciones que se establezcan", dijo Lobo Viaña.
El secretario de Desarrollo Productivo consideró que el principal problema de intentar una reconversión de la actividad tabacalera de la provincia es que el cultivo se desarrolla, en general, en predios de reducidas dimensiones. "Los productores mayormente son minifundistas, muy pequeños, lo que resulta un problema si se quieren encarar cultivos como la soja y la caña", precisó.
El sector tabacalero tucumano se extiende en los departamentos de Alberdi, Graneros y La Cocha, en una superficie de alrededor de 6.500 hectáreas. En los últimos años, el área con tabaco viene cediendo terreno en favor de la soja y, últimamente, del arándano. Según Lobo Viaña, la actividad está compuesta por unos 4.000 productores que disponen, en promedio, de menos de dos hectáreas cada uno. "Desde el Gobierno vemos el sector tabacalero como una cuestión social", apuntó el funcionario tucumano.
La reconversión del tabaco tucumano puede ser fácil de anunciar, pero complicado de llevar a cabo. "En la zona tabacalera se registran heladas y granizo, lo que atenta contra un posible cultivo de arándanos. Y la soja necesita de grandes extensiones de campos", explicó Lobo Viaña. Tampoco parece posible la expansión del sector citrícola, que se encuentra en plena etapa de retracción del área con limoneros por sobreproducción de la fruta. "Una posibilidad es la producción de flores, que puede ser rentable, aunque demandaría un estudio de mercado para definir los alcances de la demanda de estos productos. Además, cambiar la cultura del tabacalero, que viene desde muchas generaciones atrás, no se hará de un día para el otro", concluyó Lobo Viaña.







