Satisfacción por las ventas en el Día de la Madre

El incentivo de las promociones de tarjetas. Comerciantes resaltaron que la liquidación de este año fue buena.

17 Octubre 2005
El Día de la Madre dejó satisfechos a los propietarios de comercios. La actividad estuvo marcada por un interesante flujo de ventas, motivado por la llegada de la primavera y por las promociones de tarjetas de crédito, de pagos en hasta 12 cuotas sin intereses.
El secretario de la Federación Económica, Gregorio Werchow, sostuvo que las ventas del Día de la Madre de este año superaron con creces las de 2004. "Todos lo vimos reflejado en el movimiento de los mismos negocios. Y no sólo en los locales de ropa, sino también en los de venta de electrodomésticos y hoy (por ayer), particularmente, en los comercios gastronómicos", dijo.
Encargados de negocios de prendas de vestir del microcentro consultados por LA GACETA afirmaron que las ventas por el Día de la Madre cumplieron sus expectativas, pero sostuvieron que el volumen de venta de ropa es saludable desde la llegada de la primavera. No obstante, aseguran que debido al pequeño margen que dan los salarios para ir más allá de las necesidades básicas, los clientes ya no compran "así nomás": observan y comparan los productos, analizan su utilidad y exigen mejores precios y más calidad. "La gente le tiene miedo a la aplicación de intereses; por eso estas promociones son exitosas y hacen crecer las ventas. No obstante, los clientes evalúan mucho lo que comprarían antes de tomar la decisión", reflexionó Manuel Calviño, gerente de Tienda San Juan. El directivo agregó que el incremento de las ventas dependerá de que se controle la inflación.
El gerente de Beige, Jorge Rodríguez, afirmó que las ventas crecieron gracias a los préstamos que otorga el Gobierno y a las promociones de tarjetas de crédito. "Además, el calor también colaboró en una mejora de las ventas del 10%, con respecto al año pasado, de acuerdo con sus balances. De todas formas, esperábamos una mejora superior, del 20%, por lo menos", manifestó. "Los clientes prueban y comparan la calidad de las telas antes de comprar. Se perdió la costumbre de guiarse por las marcas. Eso ya no importa más", agregó.
Adriana Carabajal, encargada de Wanama, un comercio de ropa juvenil, dijo que hubo un notorio incremento en las operaciones con tarjetas de crédito. "Del total de ventas, un 50% se realiza con plástico y el resto con efectivo. Además, pasados los días 20 o 22, cuando cierran los resúmenes de las facturaciones de las tarjetas, la afluencia de clientela crece de golpe, porque entonces las compras se computan con las del mes siguiente", dijo.
La liquidación de la ropa de invierno también fue satisfactoria, según comerciantes. Soledad Bravo, encargada de Horizonte, un negocio de ropa para jóvenes, dijo que tuvo que extender la liquidación hasta mediados de setiembre, ya que, por los precios más bajos, no cesaba la demanda. Sin embargo, no en todos los comercios el cambio estacional fue positivo. "En agosto hubo semanas calurosas y en setiembre días muy fríos. Este clima cruzado nos perjudicó porque la gente no decidía si llevar ropa de invierno o de verano. De todas formas, en general, se liquidó bien", dijo Delfina Villasur, de Legacy.

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