13 Octubre 2005 Seguir en 
RIO DE JANEIRO.- Brasil, el mayor exportador mundial de carne bovina, enfrenta el cierre de sus principales mercados tras descubrirse un foco de aftosa en una hacienda del Estado de Mato Grosso do Sul (centro-oeste).
La Unión Europea, uno de los principales destinos de la carne brasileña, resolvió ayer suspender las importaciones de los estados de Mato Grosso do Sul, Paraná y Sao Paulo, que fueron pactadas desde el 30 de setiembre. Medidas similares ya fueron adoptadas por Rusia, mayor cliente de Brasil, Chile, Sudáfrica, Argentina, Uruguay, Paraguay e Israel. Colombia y Bolivia también cerraron sus fronteras a la carne brasileña.
Ayer se encontraron indicios de un segundo foco de la enfermedad en una hacienda cercana a la finca de El Dorado, cerca de la frontera con Paraguay. Unos 600 bovinos ya han sido sacrificados. Por otra parte, dos técnicos brasileños fueron enviados a París para explicar ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) las medidas adoptadas para evitar la propagación de la aftosa.
Duras críticas a Lula
El brote de aftosa desató una andanada de críticas contra el gobierno del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, por no haber liberado los fondos necesarios para que Mato Grosso do Sul evitara la enfermedad.
Un funcionario admitió que ese Estado, el segundo en exportaciones cárnicas brasileñas después de Sao Paulo, no recibió este año la partida de 3,5 millones de reales (U$S 1,5 millón) que el gobierno había comprometido para bloquear la aftosa.
Las exportaciones cárnicas de Brasil viven un período de auge. En lo que va del año crecieron 34% respecto del mismo período de 2004, al situarse en unos U$S 1.900 millones. El principal cliente es Rusia, que en 2005 lleva importadas 319.000 toneladas. (DPA)
La Unión Europea, uno de los principales destinos de la carne brasileña, resolvió ayer suspender las importaciones de los estados de Mato Grosso do Sul, Paraná y Sao Paulo, que fueron pactadas desde el 30 de setiembre. Medidas similares ya fueron adoptadas por Rusia, mayor cliente de Brasil, Chile, Sudáfrica, Argentina, Uruguay, Paraguay e Israel. Colombia y Bolivia también cerraron sus fronteras a la carne brasileña.
Ayer se encontraron indicios de un segundo foco de la enfermedad en una hacienda cercana a la finca de El Dorado, cerca de la frontera con Paraguay. Unos 600 bovinos ya han sido sacrificados. Por otra parte, dos técnicos brasileños fueron enviados a París para explicar ante la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) las medidas adoptadas para evitar la propagación de la aftosa.
Duras críticas a Lula
El brote de aftosa desató una andanada de críticas contra el gobierno del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, por no haber liberado los fondos necesarios para que Mato Grosso do Sul evitara la enfermedad.
Un funcionario admitió que ese Estado, el segundo en exportaciones cárnicas brasileñas después de Sao Paulo, no recibió este año la partida de 3,5 millones de reales (U$S 1,5 millón) que el gobierno había comprometido para bloquear la aftosa.
Las exportaciones cárnicas de Brasil viven un período de auge. En lo que va del año crecieron 34% respecto del mismo período de 2004, al situarse en unos U$S 1.900 millones. El principal cliente es Rusia, que en 2005 lleva importadas 319.000 toneladas. (DPA)







