13 Octubre 2005 Seguir en 
BAGDAD.- En medio de la oleada de violencia que precede al referéndum sobre la Constitución en Irak, y que ayer dejó al menos 30 muertos, la cúpula de la red al Qaeda aconsejó al líder terrorista jordano Abu Musab al Zarqawi que ponga fin a las masacres de civiles chiítas.
Según una carta hecha pública por el gobierno estadounidense, Aiman al Zawahiri, lugarteniente de Osama Bin Laden, se dirige de este modo a Al Zarqawi: "Muchos de tus admiradores entre la gente común se preguntan por qué hay ataques contra chiítas". Asimismo, advierte al líder de al Qaeda en Irak acerca de la necesidad política de unir a los musulmanes y no de enfrentarlos entre sí.
"Las cosas podrían avanzar más rápido de lo que imaginamos. Las consecuencias del derrumbe estadounidense en Vietnam son notables", escribe el adjunto de Bin Laden. Esta carta de 13 páginas, fechada el 9 de julio, fue íntegramente divulgada en el sitio de internet de los servicios de Inteligencia del Ejército estadounidense (www.dni.gov).
"Debemos estar listos antes de que los acontecimientos nos superen y nos veamos sorprendidos por las conspiraciones de los estadounidenses y de las Naciones Unidas, y sus proyectos para llenar el vacío que dejarán tras su partida", agrega.
La respuesta
Al Zarqawi ha dicho que matará " a todos los infieles que colaboran con los cruzados", y entre ellos figuran chiítas, sunnitas y kurdos, además de los funcionarios del gobierno interino iraquí.
Ayer, un atacante suicida detonó el cinturón explosivo que llevaba adosado a su cuerpo y causó la muerte de al menos 30 personas que hacían cola en un centro de reclutamiento en Tal Afar, al norte de Bagdad. El brazo armado iraquí de Al Qaeda se atribuyó el atentado y amenazó con más ataques. Otro kamikaze se inmoló junto al convoy que acompañaba a un ministro iraquí, que salió ileso.
Extender la guerra
Al Zawahiri recomienda extender la guerra a los países musulmanes vecinos de Irak. Asimismo, fija un cronograma a su representante en el país que gobernaba Saddam Hussein: en primer lugar, la expulsión de las fuerzas estadounidenses de Irak; luego la instalación en ese país de un califato islámico y emprender una guerra santa en Egipto, Siria, Líbano y en Israel, en ese orden.
"Siempre pensé que la victoria del Islam sólo se conseguirá cuando se establezca un Estado musulmán en el corazón del mundo islámico", escribe.
En su carta, el egipcio pide finalmente a Al Zarqawi que evite la puesta en escena de ejecuciones de rehenes y los atentados indiscriminados.
"La población islámica no lo acepta", afirma. "Estamos en una batalla mediática para ganar el corazón y el espíritu de nuestra umma (comunidad de musulmanes)", finaliza. (AFP-NA)
Según una carta hecha pública por el gobierno estadounidense, Aiman al Zawahiri, lugarteniente de Osama Bin Laden, se dirige de este modo a Al Zarqawi: "Muchos de tus admiradores entre la gente común se preguntan por qué hay ataques contra chiítas". Asimismo, advierte al líder de al Qaeda en Irak acerca de la necesidad política de unir a los musulmanes y no de enfrentarlos entre sí.
"Las cosas podrían avanzar más rápido de lo que imaginamos. Las consecuencias del derrumbe estadounidense en Vietnam son notables", escribe el adjunto de Bin Laden. Esta carta de 13 páginas, fechada el 9 de julio, fue íntegramente divulgada en el sitio de internet de los servicios de Inteligencia del Ejército estadounidense (www.dni.gov).
"Debemos estar listos antes de que los acontecimientos nos superen y nos veamos sorprendidos por las conspiraciones de los estadounidenses y de las Naciones Unidas, y sus proyectos para llenar el vacío que dejarán tras su partida", agrega.
La respuesta
Al Zarqawi ha dicho que matará " a todos los infieles que colaboran con los cruzados", y entre ellos figuran chiítas, sunnitas y kurdos, además de los funcionarios del gobierno interino iraquí.
Ayer, un atacante suicida detonó el cinturón explosivo que llevaba adosado a su cuerpo y causó la muerte de al menos 30 personas que hacían cola en un centro de reclutamiento en Tal Afar, al norte de Bagdad. El brazo armado iraquí de Al Qaeda se atribuyó el atentado y amenazó con más ataques. Otro kamikaze se inmoló junto al convoy que acompañaba a un ministro iraquí, que salió ileso.
Extender la guerra
Al Zawahiri recomienda extender la guerra a los países musulmanes vecinos de Irak. Asimismo, fija un cronograma a su representante en el país que gobernaba Saddam Hussein: en primer lugar, la expulsión de las fuerzas estadounidenses de Irak; luego la instalación en ese país de un califato islámico y emprender una guerra santa en Egipto, Siria, Líbano y en Israel, en ese orden.
"Siempre pensé que la victoria del Islam sólo se conseguirá cuando se establezca un Estado musulmán en el corazón del mundo islámico", escribe.
En su carta, el egipcio pide finalmente a Al Zarqawi que evite la puesta en escena de ejecuciones de rehenes y los atentados indiscriminados.
"La población islámica no lo acepta", afirma. "Estamos en una batalla mediática para ganar el corazón y el espíritu de nuestra umma (comunidad de musulmanes)", finaliza. (AFP-NA)
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