12 Octubre 2005 Seguir en 
PANABAJ, Guatemala.- Los sobrevivientes de los deslaves que sepultaron aldeas indígenas de Guatemala lloraron ayer a sus muertos y arrojaron cal sobre las fosas. Mientras, se conoció un episodio casi milagroso ocurridos tras el derrumbe de todo un cerro sobre el poblado de Pahabaj. Cuando la ladera del volcán se vino abajo y sepultó la aldea indígena que habitaban unas 2.000 personas, las hermanas Rosa y Elena Quicain fueron barridas de la cama que compartían por la corriente de lodo y rocas, y, de algún modo, se salvaron de la catástrofe.
El gigantesco derrumbe causado por torrenciales lluvias asociadas a la tormenta "Stan" mató a unos 1.400 mayas de Panabaj. Rosa y Elena perdieron a su madre y a sus 5 hermanos, a los que el alud arrojó 100 metros abajo. Rosa, de 20 años, fue absorbida por la ola de lodo, golpeada por rocas y árboles. "Me sentí desmayar, pero reaccioné y escarbé poco a poco hacia arriba con una mano, porque a la otra no la podía mover del dolor", relató.
Gritos y el ruido del agua
Elena, de 18, había quedado enterrada hasta la boca. "Escuché voces empecé a pedir auxilio", dijo. Su hermana mayor reconoció su voz. "Al principio, oía muchos gritos que después callaron, y quedaron sólo el grito de mi hermana y el ruido del agua", explicó. Un hombre que también escapó del mar de lodo auxilió a las hermanas. Luego, con la ayuda de otros, las llevaron a una enfermería. Según una médica estadounidense, Elena casi muere. "Tenía una herida en la cabeza y estaba helada", dijo Jacque Whitten, de un grupo de voluntarios. (Reuter)
El frío castiga a los sobrevivientes de Pakistán
Islamabad.- El gobierno paquistaní busca refugio para 2,5 millones de personas que quedaron a la intemperie a causa del terremoto que devastó la región de Cachemira, el sábado, y que causó al menos 23.000 muertos, según cifras oficiales corregidas de Islamabad.
Se estima que en toda la región himalaya de Cachemira -la paquistaní y la de India- la cifra de muertos puede llegar a por lo menos 40.000, la mayoría paquistaníes, y la mitad niños. La prioridad es proteger a los sobrevivientes, que pasaron su cuarta noche sin techo bajo temperaturas invernales.El mal tiempo es ahora el obstáculo principal que deben vencer los socorristas que intentan llegar a las aldeas devastadas de Pakistán y de India, donde también se reportó gran cantidad de muertos. Las intensas lluvias agravaron la posibilidad de que se expandan las epidemias. Según Médicos sin Fronteras (MSF), hace cuatro días que los cadáveres están en la calle y debajo de los escombros y las condiciones de salud de los sobrevivientes son pésimas.
La tierra sigue temblando
En tanto, los movimientos de tierra continúan. Un sismo de 5 grados Richter fue advertido ayer en el noroeste de Pakistán, en el otro extremo de la región de cachemira. En Muzaffarabad, capital de Cachemira paquistaní y la más golpeada por el sismo de 7,6 grados Richter, la mayor parte de los cadáveres ya fue retirada de entre los escombros.
La ONU hizo un llamado para la recolección de U$S 272 millones en seis meses, con el objetivo de asistir a personas damnificadas. Cerca de mil hospitales resultaron completamente destruidos, por lo cual la región afronta severas carencias de recursos médicos. (Télam-SNI)
El gigantesco derrumbe causado por torrenciales lluvias asociadas a la tormenta "Stan" mató a unos 1.400 mayas de Panabaj. Rosa y Elena perdieron a su madre y a sus 5 hermanos, a los que el alud arrojó 100 metros abajo. Rosa, de 20 años, fue absorbida por la ola de lodo, golpeada por rocas y árboles. "Me sentí desmayar, pero reaccioné y escarbé poco a poco hacia arriba con una mano, porque a la otra no la podía mover del dolor", relató.
Gritos y el ruido del agua
Elena, de 18, había quedado enterrada hasta la boca. "Escuché voces empecé a pedir auxilio", dijo. Su hermana mayor reconoció su voz. "Al principio, oía muchos gritos que después callaron, y quedaron sólo el grito de mi hermana y el ruido del agua", explicó. Un hombre que también escapó del mar de lodo auxilió a las hermanas. Luego, con la ayuda de otros, las llevaron a una enfermería. Según una médica estadounidense, Elena casi muere. "Tenía una herida en la cabeza y estaba helada", dijo Jacque Whitten, de un grupo de voluntarios. (Reuter)
Islamabad.- El gobierno paquistaní busca refugio para 2,5 millones de personas que quedaron a la intemperie a causa del terremoto que devastó la región de Cachemira, el sábado, y que causó al menos 23.000 muertos, según cifras oficiales corregidas de Islamabad.
Se estima que en toda la región himalaya de Cachemira -la paquistaní y la de India- la cifra de muertos puede llegar a por lo menos 40.000, la mayoría paquistaníes, y la mitad niños. La prioridad es proteger a los sobrevivientes, que pasaron su cuarta noche sin techo bajo temperaturas invernales.El mal tiempo es ahora el obstáculo principal que deben vencer los socorristas que intentan llegar a las aldeas devastadas de Pakistán y de India, donde también se reportó gran cantidad de muertos. Las intensas lluvias agravaron la posibilidad de que se expandan las epidemias. Según Médicos sin Fronteras (MSF), hace cuatro días que los cadáveres están en la calle y debajo de los escombros y las condiciones de salud de los sobrevivientes son pésimas.
La tierra sigue temblando
En tanto, los movimientos de tierra continúan. Un sismo de 5 grados Richter fue advertido ayer en el noroeste de Pakistán, en el otro extremo de la región de cachemira. En Muzaffarabad, capital de Cachemira paquistaní y la más golpeada por el sismo de 7,6 grados Richter, la mayor parte de los cadáveres ya fue retirada de entre los escombros.
La ONU hizo un llamado para la recolección de U$S 272 millones en seis meses, con el objetivo de asistir a personas damnificadas. Cerca de mil hospitales resultaron completamente destruidos, por lo cual la región afronta severas carencias de recursos médicos. (Télam-SNI)







