11 Octubre 2005 Seguir en 
GUATEMALA.- A cinco días del gigantesco deslave que sepultó a todo un pueblo indígena al oeste de Guatemala, los socorristas desistieron de seguir buscando cientos de cuerpos atrapados en montañas de barro y ahora sólo buscan sobrevivientes.
Las torrenciales lluvias que llevó a la región la tormenta tropical "Stan", la semana pasada, disolvieron cerros enteros, provocaron inundaciones y derrumbes en Centroamérica y el sur de México. Suman más de 2.000 los muertos y, según rescatistas, la cifra aumentará cuando accedan a otros sectores todavía incomunicados por los aludes de lodo. Un pescador halló ayer el cuerpo de un niño de tres meses en las cercanías del lago Atitlán. Aparentemente, fue arrastrado por la correntada después de que unas 1.400 personas quedaron sepultadas el miércoles en el pueblo maya de Panabaj, mientras dormían, cuando las laderas de dos volcanes se derrumbaron sobre decenas de casas, transformando todo en un pantano.
Los buitres vuelan en círculos sobre el lago Atitlán, donde terminaba el pueblo ahora transformado en un cementerio de lodo.
Ayuda humanitaria
Cuba envió 100 médicos a Guatemala y tiene otros 1.000 dispuestos a partir rumbo a América Central. En tanto, la ONU busca recursos por U$S 22 millones para auxiliar a los sobrevivientes de Guatemala. En el sur de México algunas ciudades fueron arrasadas por las aguas de ríos desbordados. El gobierno dijo que gastará casi U$S 2 millones para ayudar a las víctimas y reconstruir las zonas afectadas.
Mientras, Nicaragua renovó temores ante la proximidad de una nueva tormenta que, se teme, provocará fuertes lluvias e inundaciones en zonas del norte y occidente del país. La onda tropical número 49, localizada frente al litoral caribeño, avanza a 30 km/h y podría llegar en las primeras horas de hoy a la región. Las nuevas lluvias podrían socavar áreas donde se produjeron deslaves y desbordes de ríos tras el paso de "Stan". (DPA)
Las torrenciales lluvias que llevó a la región la tormenta tropical "Stan", la semana pasada, disolvieron cerros enteros, provocaron inundaciones y derrumbes en Centroamérica y el sur de México. Suman más de 2.000 los muertos y, según rescatistas, la cifra aumentará cuando accedan a otros sectores todavía incomunicados por los aludes de lodo. Un pescador halló ayer el cuerpo de un niño de tres meses en las cercanías del lago Atitlán. Aparentemente, fue arrastrado por la correntada después de que unas 1.400 personas quedaron sepultadas el miércoles en el pueblo maya de Panabaj, mientras dormían, cuando las laderas de dos volcanes se derrumbaron sobre decenas de casas, transformando todo en un pantano.
Los buitres vuelan en círculos sobre el lago Atitlán, donde terminaba el pueblo ahora transformado en un cementerio de lodo.
Ayuda humanitaria
Cuba envió 100 médicos a Guatemala y tiene otros 1.000 dispuestos a partir rumbo a América Central. En tanto, la ONU busca recursos por U$S 22 millones para auxiliar a los sobrevivientes de Guatemala. En el sur de México algunas ciudades fueron arrasadas por las aguas de ríos desbordados. El gobierno dijo que gastará casi U$S 2 millones para ayudar a las víctimas y reconstruir las zonas afectadas.
Mientras, Nicaragua renovó temores ante la proximidad de una nueva tormenta que, se teme, provocará fuertes lluvias e inundaciones en zonas del norte y occidente del país. La onda tropical número 49, localizada frente al litoral caribeño, avanza a 30 km/h y podría llegar en las primeras horas de hoy a la región. Las nuevas lluvias podrían socavar áreas donde se produjeron deslaves y desbordes de ríos tras el paso de "Stan". (DPA)







