Acechan el hambre y el frío en Cachemira

Llegaría a 40.000 la cifra de muertos por el terremoto que devastó regiones de Pakistán, India y Afganistán. Rescates milagrosos.

LEJOS DE TODO. Los precarios refugios apenas servirán a estos niños para protegerse del frío nocturno en esta remota zona de Cachemira.
LEJOS DE TODO. Los precarios refugios apenas servirán a estos niños para protegerse del frío nocturno en esta remota zona de Cachemira.
11 Octubre 2005
Unos cuatro millones de paquistaníes quedaron sin hogar. La mayoría de estos sobrevivientes del sismo del sábado vive en una zona de crudos inviernos. Piden ayuda.

MUZAFFARABAD, Pakistán.- Dos días después del terremoto que, según nuevas estimaciones, dejó unos 40.000 muertos, cientos de miles de desesperados sobrevivientes pedían ayer agua, comida y asistencia médica en las montañas aisladas del noreste de Pakistán. La impaciencia se trasformó en rabia en Muzaffarabad, la capital de la Cachemira paquistaní devastada por el terremoto de 7,6 grados Richter. El sismo ocurrió el sábado y provocó una catástrofe en esta región, como también en la Cachemira india en el sudeste de Afganistán. Desde ese día hubo más de 140 réplicas, de las cuales al menos 23 han sido de magnitud superior a los 5 grados Richter. Sin embargo, las autoridades meteorológicas dijeron que el período crítico concluyó anoche y que no hay amenaza de un nuevo terremoto de gran magnitud.

Grandes amenazas
El hambre y el frío son ahora las dos grandes amenazas que acechan a los damnificados por el sismo. Como es casi imposible acceder por tierra a la zona de desastre, la ONU pidió helicópteros para llegar a las poblaciones aisladas y descargar por aire alimentos y abrigos, además de equipos médicos y socorristas. Sin embargo, la situación pareció mejorar ayer por la tarde, luego de que se reabrieron dos de las principales carreteras de la Cachemira paquistaní.
Los supervivientes asaltaron ayer literalmente los camiones militares que llegaron a la ciudad en la que vivían 125.000 personas, y en pocos minutos desaparecieron alimentos, tiendas de campaña, mantas y medicamentos que habían llevado los soldados. Los almacenes abandonados fueron saqueados, al igual que estaciones de servicio, en busca de combustible para encender hogueras y poder cocinar la poca comida de que se dispone.

Un toque de esperanza
Mientras la magnitud de la tragedia se agiganta a medida que pasan las horas, la noticia del rescate con vida de una mujer y de su hijo de dos años de entre los escombros en Islamabad dio un toque de esperanza en medio de la desolación. La mujer y la criatura fueron hallados 60 horas después del temblor, debajo de lo que quedó de una torre habitacional.
Con India (principal enemigo de Pakistán) a la cabeza, así como Kuwait y los Emiratos Arabes Unidos, casi todo el mundo respondió al llamado de socorro de Islamabad para enfrentar la mayor tragedia en la historia del país. Nueva Delhi prometió enviar 25 toneladas de ayuda.
India y Pakistán son dos potencias nucleares que ya se enfrentaron en dos guerras por el territorio de Cachemira. La Casa Blanca anunció también un primer envío de U$S 50 millones a uno de sus más cercanos aliados en la guerra contra el terrorismo. Asimismo, Washington envió dos aviones de transporte C-130 con frazadas, carpas y otros materiales de primeros auxilios. Entre los países musulmanes, Kuwait anunció una ayuda de U$S 100 millones. Los Emiratos Arabes Unidos enviarán a Islamabad otros U$S100 millones en cumplimiento del Ramadán, mes musulmán de piedad y de ayuda a los más desfavorecidos. (AFP-NA-Especial)

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